18/05/07
Freud y la cocaína: ¿experimentos con uno mismo?
El psicoanálisis emerge históricamente en el punto en que la práctica médica encuentra su límite. En una realidad cultural signada por la represión y la tradición positivista fue necesario que Freud tropezara con serios obstáculos y que haya sabido no descuidarlos, para que se autorizara a apartarse del discurso dominante. No sólo las histerias asomaban como obstáculo en aquellos primeros pasos del camino abierto por Freud, su relación con la cocaína también constituyó un atolladero que logró sortear produciendo incluso una ruptura con el saber médico en momentos en que a través de destacadas labores investigativas como neurólogo aspiraba a alcanzar un renombre dentro de la comunidad científica. [1]
Suele decirse que la falta de escritos específicos sobre las toxicomanías en la obra freudiana constituye una especie de punto ciego vinculado con su propia potencialidad adictiva , o más aún, que su affaire con la cocaína en los años 1880, habría bloqueado la elaboración teórica sobre este particular. Esta explicación, si bien introduce una disyunción entre droga y palabra que no deja de ser interesante, es rebatible en lo que a adicicción se referiere, si se considera que Freud alcanzó la edad avanzada en admirables condiciones de agilidad y lucidez mental.
El 30 de abril de 1884, con tres años en la profesion de médico, Freud comienza a experimentar - sobre sí mismo, sobre Martha y sobre otros – los efectos de la cocaína. Habiendo leído los experimentos de Aschenbrandt sobre la administración de droga a soldados en maniobras con el fin de combatir la fatiga, intentará averiguar por qué vía la cocaína podía aliviar la angustia y la depresión. La carta del 21 de abril de 1884 en la que anoticia a Martha sobre "un proyecto terapéutico y de esperanza" es el primer antecedente sobre el asunto: "He leído últimamente algunas cosas sobre la cocaína, el ingrediente activo de las hojas de coca que algunas tribus de indios mastican a fin de aumentar su resistencia al hambre y la fatiga. Un alemán (se refiere a Aschenbrandt, 1883) ha probado este producto con algunos soldados y afirma que efectivamente sirve para hacerles más fuertes y resistentes. Ahora he hecho un pedido y por razones evidentes voy a probarlo en casos de enfermedades cardíacas y después de agotamiento nervioso, sobre todo en el terrible estado que se produce cuando deja de tomarse morfina (como en el caso del Dr. Fleischel)" .
Sus experimentos prometedores lo llevan a escribir Uber coca, un artículo que sienta precedentes en los anales de la investigación científica porque introduce la cocaína en la medicina y satisface en todos los sentidos las exigencias que incumben a este género: descripción botánica de la planta, datos históricos detallados de su utilización en Perú, recorrido completo de la literatura científica que le había sido consagrada, fórmula química del alcaloide, estudio de los efectos en los animales, repertorio de lo que se sabe de sus efectos en el hombre con aporte de una experimentación original y un análisis argumentado de sus numerosas indicaciones en función de hipótesis que conciernen a las vías y a los modos de acción fisiológica del producto.
Para situar el alcance de Über Coca, sería conveniente dejar de lado lo que hoy evoca el término cocaína y acomodarnos al hecho de que esta no era entonces para nada un producto prohibido. La prohibición data de 1906. En los años 1880, la cocaína gozaba en los Estados Unidos de una inocente preferencia que superaba ampliamente los círculos médicos. El consumo de vinos que contenían coca – los vinos Mariani – era cosa popular. Cuando Albert Niemann [2] logra aislar el principio activo de la materia prima del Vino Mariani, la cocaína se vuelve objeto de una campaña promocional montada por Parke & Davis y otros laboratorios interesados en su distribución mundial. La propaganda emplea lemas similares: "No pierda tiempo, sea feliz; si se siente pesimista, abatido, solicite cocaína." La Coca-Cola iba a contener cocaína hasta 1903. La asociación contra la fiebre del heno había adoptado la cocaína como remedio oficial. En suma, el entusiasmo era casi general con respecto a este maravilloso sustento que fortifica el sistema nervioso, ayuda a la digestión, estimula los cuerpos fatigados, calma los dolores y libera de la toxicomanía a aquellos que están enredados en ella. La situación era muy diferente en Europa, donde se hablaba muy poco de la cocaína.
No hay que excluir que el interés suscitado por Über Coca se haya debido al hecho de que se trataba del mejor estudio europeo escrito hasta entonces. Es de notar, además, que el status que reviste nosológicamente la neurosis en sus inicios (1785), conforme con el modelo anátomo-clínico, responda a un modelo "lesional". De allí Allouch infiere que "si el discurso médico en el cual se inscribe se caracteriza por tomar su apoyo sobre el significante-amo de la lesión, la cocaína será ese objeto que en el lugar del Otro, dará consistencia a lo supuesto de esta lesión al ratificar en contrapunto su verdad. De allí que la cocaína no es y no podría ser un medicamento entre otros. Ella encarna, por confirmar la lesión, lo que es necesario designar como lo que es el medicamento. Resulta de ello que su acción no podría ser unívoca pues esta univocidad dejaría lugar a otra acción posible y, entonces, a otro medicamento. Über Coca marca esta posición eminente."
Por lo demás, el artículo muestra un tono de entusiasmo que Bernfeld no deja de destacar: Freud escribe por ejemplo acerca de un “don” (Gabe) de cocaína allí donde hubiese debido hablar, en términos científicos, de una dosis. Bernfeld extrae de ello, con razón, la conclusión de que ese texto está atravesado por una “corriente subyacente muy persuasiva”. Freud le escribe a Martha y habla allí de su texto como de un “cántico a la gloria de la cocaína”, confirmando así lo que le decía el 25 de Mayo cuando acababa de curar con coca a un enfermo afectado de un catarro gástrico: “Si todo va bien, escribiré sobre esto un artículo y espero que la cocaína se colocará al lado y por encima de la morfina. Ella hace nacer en mí otras esperanzas y otros proyectos. La tomo regularmente en muy pequeñas dosis para combatir la depresión y la mala digestión y esto con el más brillante éxito. Espero lograr suprimir los vómitos más tenaces, incluso si son debidos a algún grave padecimiento; en resumen, sólo ahora me siento médico pues he podido acudir en ayuda de un enfermo y espero socorrer a otros.”
Jean-Luis Brau en su Historia de las drogas, refiere que el amor tuvo la culpa de que el fundador del psicoanálisis no fuese el primero en descubrir las propiedades anestésicas de la cocaína. Se refiere al hecho de que cuando Freud decide emprender sus dos investigaciones paralelas: sobre los efectos anestésicos y como posible cura para la adicción de los morfinómanos, su novia, que residía en Hamburgo, lo llamó para que acudiese a verla, y Freud encargó a su colega, el doctor Köningstein que continuase sus trabajos, quien a su vez se remitió al doctor Koller para terminar los experimentos. Koller logró utilizar la cocaína como anestésico local y resumió su descubrimiento en una comunicación a la Sociedad Oftalmológica de Alemania el 15 de septiembre de 1884 adquiriendo la posición célebre ante la comunidad científica tan añorada por Freud.
Luego de recetar cocaína en pequeñas dosis como antidepresivo, Freud publica sus Escritos sobre la cocaína donde sugiere seis campos para su aplicación terapéutica: 1) como estimulante, 2) para trastornos gástricos, 3) para la caquexia (pérdida de fuerzas y reservas alimenticias), 4) para curar a morfinómanos y alcohólicos, 5) en aplicaciones locales, y 6) como afrodisiaco.
Pero el pharmakon [3] reveló rápidamente su cara diabólica. Fleischl, su muy admirado colega, quien tomaba morfina para luchar contra los dolores causados por la amputación de un dedo de la mano, sucumbirá lentamente a los efectos de la cocaína recetada por Freud. Fleisch murió adicto a esta última. Freud cargó con esa muerte llevándola como acusaciones de su Superyó durante largo tiempo, como lo testimonió el sueño de “La inyección de Irma”. Este trágico desenlace ha sido tal vez una de las razones más poderosas que empujaron a Freud a insistir en el tratamiento por la palabra, descreyendo de los fármacos que asomaban entonces. Pues si, como señala Pierre Eyguesier [4], el encuentro de Freud con la cocaína marca "la puerta de entrada para la experiencia psicoanalítica de una manera tan decisiva como el autoanálisis", su ulterior abandono como pharmakon es concomitante al descubrimiento de la dependencia de las producciones histéricas a los hechos de lengua, lo que abrió la posibilidad del paso al tratamiento por la palabra.
En julio de 1885 Erlenmeyer prueba el tratamiento propuesto por Freud, pero observó que aparecían síntomas de estrés físico y mental en los pacientes durante el período de consumo y de abstinencia de este fármaco, que causaban alucinaciones visuales y auditivas, así como un síndrome maníaco agudo. Estos estudios hicieron que Erlenmeyer discutiera la ligereza con la que Sigmund Freud recomendaba el empleo de la droga como tratamiento de deshabituación de la morfina. Cuando Louis Lewin lanza un escandaloso ataque a las opiniones de Freud, que defendían a la cocaína como sustancia incapaz de provocar daño alguno, y se opone a su utilización para el tratamiento de los adictos a la morfina, Erlenmeyer se suma a la embestida y acusa a Freud de haber desatado sobre el mundo "el tercer azote de la humanidad", después del opio y del alcohol .
Desde los inicios de sus investigaciones Freud avizoraba en la cocaína un medio poderoso para aliviar y hasta suprimir sus propios sufrimientos. Desde sus primeras experiencias efectuadas sobre sí mismo, adhiere con entusiasmo a las tesis de Mantegazza, para quien la cocaína resultaba casi universalmente eficaz para mejorar los desórdenes funcionales agrupados bajo el nombre de neurastenia. Freud llamaba así al conjunto de manifestaciones patológicas que por entonces él mismo padecía: estados transitorios de fatiga, apatía, depresión, trastornos digestivos, crisis de ansiedad, síntomas neuróticos que perturbaban principalmente su capacidad de trabajo intelectual.
Dirá Freud: “El efecto psíquico del cloruro de cocaína en dosis de 0.05 a 0.10 gramos consiste en optimismo y una duradera euforia, que no muestra diferencia alguna con la euforia normal de una persona sana. No aparece la sensación de excitacion que acompaña los estímulos producidos por el alcohol. También produce la característica necesidad de emprender inmediatamente alguna actividad, típica del alcohol. Se nota un aumento del control de uno mismo y también que uno tiene gran vigor y es capaz de trabajar; por otro lado, si uno se pone a trabajar echa de menos ese aumento de la fuerza mental que el alcohol, el té o el café producen. Uno se encuentra sencillamente normal, y pronto le resulta difícil creer que se encuentra bajo los efectos de una droga.” Y: “He comprobado en mí mismo unas doce veces este efecto de la coca, que suprime el hambre, el sueño y la fatiga, y permite acentuar el esfuerzo intelectual.”
La acción de la cocaína se revela benéfica tanto para anestesiar las necesidades fisiológicas y hacer olvidar los dolores, como para despertar y motorizar el rendimiento físico e intelectual. Freud se hacía lenguas de la prodigiosa acción estimulante de la coca: “Todos las opiniones concuerdan en que la euforia despertada por la coca no va seguida de ningún estado de lasitud, de ningún tipo de depresión.”
Fernando Geberovich afirma que: “la cocaína pasó a ser para Freud el antídoto mágico, de un lado para anestesiar todo lo que, de fuente interna o externa, arriesgara ser un obstáculos que lo alejara de sus ideales, y del otro para estimular todo aquello que lo acercaba a ellos; ideales que pueden resumirse en una doble representación: la Naturaleza y sus secretos, Amor y Ciencia, Femenino y Pensamiento. Pero este “protector químico de los ideales” se transformará rápidamente en ídolo todopoderoso, como lo atestigua esta carta a su novia:“¡Ten cuidado, Princesa mía! Cuando vuelva te besaré hasta que quedes toda roja. (...) Este muy conocido pasaje muestra que, cuando el objeto de investigación pasa a ser el objeto en el cuerpo, el remedio se transforma en sustancia mágica a glorificar, y no podemos menos que constatar un fenómeno de erotización del ideal.”
Sobre este punto de coalescencia de lo mágico y de lo científico que Uber Coca deja traslucir, y que ha sido descuidado en la biografía freudiana al punto de reducir la relacion de Freud con la cocaina a un simple episodion – como se verá – , se asienta la tesis que Allouch desarrolla en “Letra por letra” cuando señala que “es por haber escrito su experiencia ligada a la cocaína en términos ligados a las exigencias universitarias, de un discurso científico, que Freud llegó a renunciar a los “beneficios” de esta substancia tan ponderada.”
Mientras Jones relega el asunto a un hecho episódico juvenil y a una falta de espíritu crítico que le impidió dar su verdadero alcance al hecho. Bernfeld asevera que el entusiasmo de Freud por conseguir cierto potenciamiento gracias a la droga no perseguía otro fines que los del trabajo; cuando, en rigor de verdad, en sus cartas a Martha abundan fascinantes metáforas guerreras organizadoras de la relación con su novia y sugerentes alusiones sobre los efectos “mágicos” del fármaco como realizar sin fatiga largos trabajos, mantenerse despierto a controlar el apetito, esto último lo lleva incluso a considerar la posibilidad de prescribirla para evitar los vómitos. Por otra parte, Byck, pródigo en elogios, se afana en presentar a Freud como precursor de la psicofarmacología, en una línea cercana a la de Moreau de Tours como la del experimentador que se toma a sí mismo como cobayo [5]; presentación desatinada [6] considerando que Freud se apartó tempranamente de sus investigaciones farmacológicas.
Con un tono de manifiesta decepción Freud calificará en 1925 a la cocaína como un "allotrion", palabra griega que en los medios científicos de entonces denunciaba peyorativamente la entrada en escena de un objeto extraño al universo de la ciencia. Esta decepción asociada -como pudo entreverse hasta aquí - con la muerte de Fleisch y las duras réplicas de Lewin, Erlenmayer y otros médicos alemanes o anglosajones, no carece de importancia, pues si bien y a pesar de todos sus esfuerzos científicos, Freud no descubre el principio universal de la acción de la cocaína habrá de seguir estudiando con aspiraciones científicas, pero no con las mismas herramientas, los "principios universales" de la subjetividad.
Del obstáculo de la acción de la coca sobre la subjetividad, pasará a dedicarse en Salpêtrière cuando se reuna con Charcot, al obstáculo de la anatomía "contra" la histeria.
Notas
[1] Con respecto a los primeros trabajos de investigación realizados por Freud, Ernst Jones señala que el concepto de unidad de células y procesos nerviosos parece haber pertenecido a Freud quien había hecho valiosas aportaciones sobre este tema. Aun así, el nombre de Freud no se menciona entre los numerosos pioneros de la teoría neuronal, como sí ocurrió con Wilhelm His, Auguste Forel y Ramón y Cajal.
[2] Albert Niemann fue el farmaceuta que descubrió la cocaína en forma cristalina.
[3] Pharmakon (lo que cura enferma) popularizado por Derrida, quien lo extrajo de Platón. En la antigüedad, el término pharmacon era utilizado para describir tanto a los medicamentos como a los tóxicos.Pharmacon = remedio y veneno.
[4] En:Freud devint drogman.
[5] Moreau de Tours, alumno de Esquirol, es considerado el padre de la psiquiatría experimental y el iniciador de los estudios sobre las farmacopsicosis; experimentos, estos, que lo llevaron a consumir hachís en su laboratorio. En su obra princeps, Du hachisch et de l'aliénation mentale (Del hachís y de la alienación mental), publicada en 1845, consideraba que los efectos de esa planta constituían "un medio poderoso y único de exploración en materia de patogenia mental".
[6] Puede consultarse el artículo titulado "Maldita cocaína" , publicado por Página 12 el 2/04/2000, que destaca las intenciones políticas que subyacen en Byck al presentar a Freud como precursor de la Psicofarmacología. http://www.pagina12.com.ar/2000/suple/radar/00-04/00-04-0...>
Artículo relacionado
[7] VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, "Peter Sloterdijk; Experimentos con uno mismo; Abstinencias, drogas y ritual" En Revista Oxigen, Nº 20 Febrero, 2006, (España),UE. http://www.revistaoxigen.com/Menus/articulos/vasquezrocca...
Bibliografía
ALLOUCH, Jean. Letra por letra. Traducir, transcribir, transliterar. Editorial EdelpBERNFELD, Siegfried. “Les etudes de Freud sur la cocaine”, en Robert Byck, De la cocaine
BRAU, Jean-Luis. Historia de las drogas. Ed. Bruguera
EYGUESIER, Pierre. Freud devint drogman
GEBEROVICH, Fernando. Un dolor irresistible. Toxicomanía y pulsión de muerte. Ed. Letra Viva.
JONES, Ernst. Vida y obra de Sigmund Freud 1. Ed. Horm
FREUD, Sigmund. Uber coca en Escritos sobre la cocaína. Edit. anagrama
FREUD, Sigmund. Epistolario II. Hyspamerica
[*] Psicoanalista. Licenciada en Psicología. Universidad de Buenos Aires. Editora Asociada de la Revista Observaciones Filosóficas http://www.observacionesfilosoficas.net. Directora de Psikeba, Revista de Psicoanálisis y Estudios Culturales, Buenos Aires http://www.psikeba.com.ar/. Coordinadora de Arès Atención Psicológica: http://www.arespsi.com.ar.
E-mail: rosak@speedy.com.ar
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05/01/07
Goya y la pincelada patética
Cualquier reseña personal es insuficiente y, por eso mismo, arbitraria. Pero no por eso menos infiel a la intencionalidad del autor. Francisco de Goya y Lucientes (Aragón, España, 1746; Burdeos, Francia, 1828) trazó su obra madura hace exactamente dos siglos. Y nosotros nos acercamos a ella junto a una premisa fundamental de toda obra humana: Las personas no somos; vamos siendo.
El Goya que dio la pincelada final a Los Fusilamientos en la Montaña del Príncipe Pío, entre los años 1812 y 1814, era hijo y, a la vez, padre de un tiempo singular. Tenía más de sesenta años, la mitad de los cuales los había dedicado como pintor cortesano de la dinastía Borbón en España. Para ellos había pintado temas costumbristas con majos y majas en los cartones para tapices durante los últimos años del siglo XVIII. El Siglo de Oro español había pasado; Velázquez era el referente principal en pintura. Pero no por ello Goya vivió tiempos grises.
La historia fatal
Cuando a partir de 1792 comienza a padecer una sordera, su caracter personal se altera al igual que su obra artística. Y también el mundo se vuelve mudo ante la primer victoria militar de la Revolución Francesa en Valmy. Las ideas liberales, anticlericales y antiabsolutistas corrían por Europa desde Francia. Años después, Napoleón Bonaparte, con su ejército, inauguraba la época imperial. España fue invadida por los franceses y Napoleón coronó rey a su hermano José; el pueblo español resistió a sangre y fuego. Se dio inicio a una época cruenta, a una guerra por la independencia, que tuvo también rasgos de guerra civil. En 1812 los españoles de Cádiz sancionaron una constitución liberal el 19 de marzo, día de San José, que se llamó popularmente "La Pepa". «¡Viva La Pepa!» era el grito de los liberales; «¡Vivan las cadenas!» la consigna de los conservadores y monárquicos. El rey Fernando VII volvió al trono cuando Napoleón fue derrotado en toda Europa. Derogó "La Pepa", persiguió a los liberales españoles, y mandó castigar a los criollos que habían establecido gobiernos por su cuenta en América.
Goya, en tanto, daba la pincelada final a Los Fusilamientos en la Montaña del Príncipe Pío, acaso oyendo el sonido de la decadencia de su tiempo.
El gusto sublime
La pintura de batallas como género tuvo un desarrollo intenso a partir de la Revolución Francesa de 1789. Fueron sus elementos recurrentes la violencia que daba nacimiento a la nueva época, la valoración del individuo a través de los derechos del hombre, y la voluntad racional elevada a la condición de divinidad laica. La pintura revolucionaria y napoleónica nos dan muestra de ello, bajo el rótulo de lo que los especialistas llamaron gusto sublime, esto es, que la violencia y la crueldad de los nuevos tiempos debían contenerse en una razón fundante, que permitiera explicar y legitimar la grandeza de la nación o del héroe. Así, el arte francés se nutre de una especial atención por el patetismo de los personajes, sus gestos y actitudes, antes que por las situaciones representadas.
En Marat asesinado, J.L. David expone al jacobino miembro de la Convención en un espacio abstracto, como un mártir, cuya piedad se proyecta en la historia. La violencia del asesinato se sublima en la figura del héroe que, de esta manera, positiva el patetismo.
Para la época napoleónica es destacable La batalla de Eylau de A.J. Gros. En dicha obra -que representa el combate que tuvieron franceses y rusos en 1807, y que causó más de 20.000 muertos-, la composición contiene tres planos: Un primer plano de muertos; de fondo, la batalla; y como centro plástico la figura de Napoleón Bonaparte con la actitud de un césar. Son el realismo de las víctimas y del Emperador los que dan sublimidad a la obra, porque si es verosímil el horror también lo es el gesto compasivo y piadoso del héroe.
El carácter histórico de esas pinturas debía tener un fin legitimador para la modernidad surgida del Antiguo Régimen. Veremos de qué manera Gros y Goya (uno francés y el otro español) plasmaron los sucesos de la invasión de Napoleón a España desde significaciones bien distintas y, dentro de ella, la contemporaneidad del genio aragonés.
El juego de los opuestos
Cuando Goya dio la pincelada final a Los fusilamientos en la Montaña del Príncipe Pío inició un diálogo. Aunque mucho se ha escrito, no hay pruebas de que dicha obra fuera una respuesta a La rendición de Madrid de Gros. Pero podemos pensarlo así.
Es notoria la contraposición de imágenes y significados. Cabe aclarar que, si hubo influencia, fue la obra del francés la que actuó sobre la de Goya, debido a las fechas de ambas creaciones (1810 y 1814 respectivamente). Ahora bien, observémoslas detenidamente.
Gros ha representado la entrega y la humillación de los madrileños, que se arrodillan y bajan la cabeza ante un Napoleón sereno, firme, secundado por sus hombres, uno de los cuales sostiene en una mano el decreto de amnistía para los rendidos. Otra vez aquí los elementos sublimes del poder y la piedad.
Goya, en cambio, corrige el «modelo» francés del gusto sublime. Reemplaza al héroe legitimador por los madrileños que mueren, singularizados en sus distintas actitudes: Desde los que rezan, los que no quieren ver la matanza, y el que hace frente a la descarga ofreciendo su pecho. A su vez, deshumaniza al pelotón de fusilamiento al hacerlo anónimo y sin rostro.
Las figuras que inclinan la cabeza y unen sus manos en la pintura de Gros se corresponden a las que Goya hizo, pero en forma invertida, porque allí levantan los brazos y la cabeza (Aunque uno parece rezar, como si fuera un «guiño» a Gros). Es decir, lo que en Gros significa aire victorioso y de misericordia, en Goya es de resistencia y represión.
Plasticidad y patetismo
Y destaquemos algunos aspectos fundamentales del artista español. Primero, la plasticidad lograda a partir del color.
Goya dibuja desde el color. La transparencia lograda en la camisa del patriota que alza sus brazos, son pinceladas sueltas sobre un fondo de color tierra. No «endurece» el trazo, sino que pinta en verdaderas manchas, logrando una plasticidad única.
Esta cuestión del color ha sido sugerida como un toque «impresionista» en Goya, a manera de ser el mentor de un movimiento que recién varias décadas después aparecería en la pintura. En realidad, no es así, y aclaremos por qué.
Las obras de Goya son fulgurantes explosiones de color que surgen de las negras cavernas de su alma atormentada, es decir, que son el resultado de una experimentación emocional. En los impresionistas, en cambio, los ensayos en torno al color son puramente racionales, pues cuentan con un análisis minucioso sobre los efectos de la luz y los acomodamientos de la retina ocular.
Es difícil encasillar la obra global de Goya, pero anotemos dos pilares de ella. Hay un mensaje estético, que vuela hasta el cielo, y es determinante sobre el otro mensaje: El humano, aferrado fuertemente a la tierra. En relación a ambos tiene que ver la eliminación del espectáculo heroico -apreciable en La batalla de Eylau de Gros- por un fondo de tinieblas en los "Fusilamientos...". Aquí la luz nos aproxima al drama: La noche, la fila de condenados que suben un pequeño montículo de tierra, contra un paredón -y fuertemente iluminados-, los muertos, y los gestos de los madrileños a punto de ser pasados por las armas, por un pelotón que está a poca distancia de sus víctimas, casi como la que puede tener el espectador a la obra
De esta manera la proximidad alcanzada por Goya suprime la contemplación imparcial; busca hacer partícipe al observador.
Porque si la de Gros es una obra de gusto sublime, la de Goya plasma una pincelada de un patetismo negativo y absoluto: La guerra no tiene nada de heroica, ni siquiera aire de gesta o de gloria; no hay valores patrióticos explícitos, sólo la muerte.
Esta visión de la guerra es contraria a la que forjó la modernidad -y el genio aragonés continuó esa línea en la serie conocida como «Los Desastres de la Guerra», en donde proyecta un mundo negativo y trágico-. Por eso Francisco de Goya es nuestro contemporáneo, a pesar que desde aquella pincelada final hayan pasado dos siglos.
Agradecemos la generosa colaboración de Jorge Manuel Varela en la crítica y correción de esta nota.
Por Marcelo Luna
12:05 Anotado en Arte , Figuras | Permalink | Comentarios (0) | Trackbacks (0) | Enviar a Email | Tags: Blogs en Español
05/10/06
La decadencia del imperio usamericano
El dilema enfrentado por USA durante medio siglo es que las prioridades que debe imponer a su presupuesto y a sus planes imperiales nunca han guiado su conducta y acción reales. Siempre pensó, correctamente, que Europa y su control determinarían el futuro del poder mundial. Pero combatió en Corea, Vietnam, y ahora en Iraq – en general en el así llamado ‘Tercer Mundo’– donde lo había mucho menos en juego en cuanto al poder.
- Las prioridades usamericanas eran específicas, concentradas en naciones individuales, pero también fijaron a USA la tarea de guiar o controlar a todo el mundo, un campo inmenso que ha probado una y otra vez que se halla más allá de los recursos y del poder imperial usamericano. En la mayoría de los sitios en el Tercer Mundo en los que USA empleó su poder masiva y directamente, ha salido perdiendo, y su poderío militar no ha sido efectivo. Los factótum locales de USA demostraron su corrupción y venalidad en casi todas las naciones, El coste ha sido monumental, tanto en términos financieros como en la enajenación final del público usamericano.
- El Pentágono desarrolló su poder aéreo estratégico y las armas nucleares cuando la URSS era su objetivo primordial, y se equipó para librar una masiva guerra terrestre en Europa Oriental. Los fabricantes de armas prefirieron este enfoque costoso, y todavía son fuerzas muy poderosas en la conformación de la política exterior y presupuestaria de USA.
- Ahora ya no existe el enemigo soviético. El dilema de USA, y es una contradicción fundamental, es que su costoso poder militar es bastante inútil como instrumento de política exterior. Perdió la guerra en Vietnam, y aunque logró derrocar a regímenes populares en Brasil, Chile, y otros países en Latinoamérica, su poderío militar es inútil para encarar los efectos de problemas mayores en los terrenos social y político, y Latinoamérica, Medio Oriente, y el Este Asiático muestran más independencia que nunca del control usamericano.
- Asimismo, desde el punto de vista estratégico a USA le va mucho peor en Medio Oriente, rico en petróleo, porque ha cometido todos los errores posibles. Apoyó al fundamentalismo islámico contra el comunismo, y también contra el nacionalismo laico: Iraq contra Irán en los años ochenta, y no sólo pierde la guerra en Iraq desde el punto de vista militar sino que también está enajenando a la mayoría de sus antiguos amigos en la región. E Irán emerge como el poder decisivo en el área.
- El problema básico que afronta el mundo de hoy es la ambición usamericana, una ambición basada en la ilusión de que su gran poder militar le permite definir las tendencias políticas y sociales en todos los sitios en los que le da la gana. Cuando existía la URSS era algo más difícil porque el poder militar soviético neutralizaba el poderío militar usamericano y existía un equilibrio parcial – el equilibrio del terror disuasivo – en Europa. Además, la URSS siempre aconsejó a sus amigos y a las naciones que se hallaban en su órbita que procedieran cuidadosamente para no provocar a USA, una inhibición que ya no existe.
- Por otra parte, tal como desapareció el Pacto de Varsovia, la OTAN va en camino hacia la desarticulación y a seguir el destino de la OTASE, el CENTO, etc. La guerra de 1999 contra Serbia aumentó la probabilidad de su desaparición, pero la alianza dirigida por USA tuvo un profundo desacuerdo sobre la guerra de Iraq y ahora es probable que termine por desintegrarse, aunque no sea desde el punto de vista formal. La administración Bush produjo una crisis con su alianza y creó profunda inestabilidad en Iraq, que siempre fue un Estado artificial desde que los británicos lo crearon después de que la Primera Guerra Mundial marcara el fin del Imperio Otomano.
- Ya hay ocho naciones que poseen armas nucleares, pero la ONU dice que unas 30 tienen la pericia y los recursos necesarios para convertirse en potencias nucleares. El mundo se escapa a USA, pero también escapa a las formas de control establecidas cuando existía la URSS y los estados eran demasiado pobres para producir armas nucleares. Hoy en día el mundo es más peligroso que nunca, en gran parte porque USA se niega a reconocer los límites de su poder y conserva las ambiciones que tuvo hace 50 años. Pero la propagación de todo tipo de armas también tiene su propio impulso, al que contribuye inconmensurablemente la exportación de armas de USA.
- Iraq no estaba en el primer lugar de la agenda de la administración Bush cuando llegó al poder en 2001. Bush se comprometió, sin embargo, a una política exterior “hacia delante”, para utilizar palabras de Rumsfeld, y a un mayor activismo militar. Si no hubiera ocurrido el 11 de septiembre, es más probable que la administración Bush habría enfrentado a China, que tiene armas nucleares. Esta administración considera que China es un competidor comparable en la vasta región del Este Asiático. Puede mantener esta opinión, aunque Iraq ha sido un desastre total para la administración – militar y geopolíticamente – y enajenó en gran medida al público usamericano (más rápido que en el caso de Vietnam).
- Las fuerzas armadas de USA se desmoronan: sus armas han sido ineficaces, políticamente Iraq podría desintegrarse en feudos (tal como ocurrió en Afganistán), y tal vez una guerra civil – nadie lo sabe. Desde el punto de vista iraquí la guerra fue un desastre, pero también repitió los fracasos que los usamericanos enfrentaron en Corea, Vietnam, y otros sitios.
- El que la resistencia iraquí esté dividida no salvará a USA de la derrota. Pocos creen que Iraq se salve sin sufrir un gran trauma. En realidad, numerosos funcionarios usamericanos lo predijeron antes de que comenzara la guerra y fueron ignorados – tal los ignoraron cuando predijeron el desastre en Vietnam en los años sesenta.
- Vivimos en un mundo trágico y la guerra es considerada más virtuosa que la paz – y ya que los fabricantes de armas se benefician con las guerras y no con la paz, la sabiduría convencional es reforzada por sus lobbies y por la prédica del culto del armamento.
- USA puede explorar la manera de terminar con sus aprietos en Iraq, pero sólo Irán puede ayudarle. Irónicamente, Irán salió ganando desde el punto de vista geopolítico con la derrota de Sadam Husein y no existen incentivos que lo conduzcan a salvar a la administración Bush de la derrota que ahora afronta – tanto en Iraq como en las futuras elecciones en USA.
- El mundo escapa del control usamericano, y la prudencia soviética ya no inhibe a numerosos movimientos y naciones. La oposición mundial se descentraliza cada vez más y USA es menos capaz que nunca de controlarla – aunque podría ir a la bancarrota financiera y romper sus alianzas en el intento de mantener su hegemonía.
- Esto justifica un cierto optimismo, basado en una evaluación realista del equilibrio del poder en el mundo. Creo que debemos evitar la trampa del pesimismo-optimismo, sino ser realistas. Aunque los usamericanos son muy destructivos, también están perdiendo guerras y se destruyen económica y políticamente. Pero el mundo ha librado guerras durante un siglo, y aunque USA fue con mucho la potencia líder en la conducción de guerras desde 1946, no posee el monopolio de la demencia.
- Es crucial que se recuerde que USA no es otra cosa que un reflejo del militarismo y de la irracionalidad que han cegado a numerosos líderes de la humanidad durante más de un siglo.
- La tarea no es sólo impedir que USA inflija más daño a este mundo desafortunado – Iraq en la actualidad – sino arrancar de raíz las ilusiones históricas, globales, que condujeron a su agresión.
- –––––––
- Gabriel Kolko es el historiador más destacado sobre la guerra moderna. Es autor del clásico “Century of War: Politics, Conflicts and Society Since 1914 and Another Century of War?”. También ha escrito la mejor historia de la guerra de Vietnam: “Anatomy of a War: Vietnam, the US and the Modern Historical Experience”. Su último libro: “The Age of War”, será publicado en marzo de 2006.
- Gabriel Kolko - CounterPunch
Traducido para Rebelión por Germán Leyens
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24/05/06
El elogio de la lentitud
CARL HONORÉ, EL CREADOR DEL MOVIMIENTO SLOW
"Uruguay es el antídoto de los argentinos"

Sin prisas, Cari Honoré, el periodista apresurado que un día se preguntó en un aeropuerto por qué corría y escribió un best-seiier - El elogio de la lentitud -, recibió a rumbosur en Buenos Aires, donde estuvo de paso para promocionar su libro en la Feria del Libro de esa ciudad.
Muchos hablan de la aceleración del tiempo y que esto lo produce la tecnología. Como contrapartida, su libro es una respuesta a este mundo donde nos vemos atrapados.
Después de más de cien años de aceleración constante, donde la velocidad, en general, nos aportaba más beneficios que males nos encontramos con un resultado desagradable: el equilibrio se ha perdido y ahora la velocidad nos hace más mal que bien. Mi libro es una fespuesta a esto en el momento justo. Hoy en día la velocidad es un verdadero mal.
Aunque la tecnología cambió el mundo, no cambió el sistema educativo, que sigue funcionando como en el XIX, con algún maquillaje de la educación. Parece que lo único que tomó de la tecnología fue la velocidad y la exigencia.
Precisamente estoy escribiendo un libro que trata sobre esto. No conozco la situación educativa de Uruguay, pero en los países anglosajones -y es esto una tendencia mundial hubo una tendencia a la intensificación. Estos valores son en sí contrarios a la niñez, que es misterio, no se puede medir el juego puro, la creatividad. Esta es una cultura binaria, una cultura digital, donde hay una respuesta correcta y una incorrecta, no hay nada en el medio. No deja espacio para la creatividad y la incertidumbre. Hay una lista de palabras que también se pueden utilizar para nombrar a la lentitud, a este nuevo paradigma: una relación más fluida, más orgánica con las personas y con el mundo que nos rodea.
No quiero echarle toda la culpa a la cultura de la impaciencia, pero es un factor importantísimo en la ecuación. El stress, las enfermedades, son consecuencias de la velocidad, de estar fuera de nuestro tempo. Pensamos siempre en hacer cualquier tarea que emprendamos, pensamos en hacerla rápido, en lugar de hacerla bien. Y eso nos lleva a una reacción en cadena:
problemas de salud, calidad de trabajo, la falta de conexión entre las personas, dentro de la familia, dentro de la comunidad. Porque está también el tema de la voracidad de querer consumir. Hay algo muy interesante en el sistema educativo finlandés. En una suerte de guía internacional de los países más exitosos en educación, Finlandia llega en el primer puesto y en todas las categorías.
¿Qué hacen?
Todo lo contrario a lo fast. Los ninos comienzan la escolaridad a los siete años. Pasan menos horas en el colegio, no tienen evaluaciones durante toda la escolaridad, hasta el último año, a los diecisiete, cuando van a entrar a la universidad y respetan el tiempo de cada alumno. Ahora Finlandia se ha convertido en la meca de la educación. Llegaron el año pasado seiscientos investigadores de cincuenta países del mundo, sobre todo desde Asia, porque tienen un sistema totalmente contrario, se llaman "el infierno de las pruebas" es una ma-quina de salchichas, un sistema tremendk Cada vez más gente se está dando cuenta que la intensificación de los exámenes y de la exigencia no funciona. Hace mal al chico, a su salud, a su capacidad de gozar, a su creatividad. Se está viendo esto en la universidad, Harvard, MIT (Instituto Tecnológico de Massachussets), están viendo que los chicos que llegan no son de la misma calidad que los chicos de hace 20 años. Llegan con un currículo alucinante pero destrozados, vacíos, como robots, saben muy bien cómo jugar en el sistema, saben muy bien coquetear, mover piezas; pero les falta esa chispa, esa pasión, están en una caja mental. La jefa de admisiones en el MIT, se volvió la campeona, la profeta de esta nueva manera de pensar, cambió el formulario de inscripción para el MIT, sacó muchas actividades extra curriculares y hasta incluyó en el cuestionario preguntas tales como "~q.ué le hace soñar?"
Ella está viajando en este momento por EEUU dando conferencias y diciéndole a los padres que sus hijos deben trabajar menos, hacer menos para hacer mejor. Muchos padres estimulaban al niño para que hiciera la mayor cantidad de actividades posibles, muchos para crear un nino alfa o cuales sean sus razones y se justificaban diciendo "esto es lo que quierenlas universidades". No es lo que quieren las universidades, porque advirtieron los resultados, las secuelas de esta cultura de manía, de frenesí, de acelerar a sus hijos produce hijos tontos. Eso ya se ha visto hace tiempo en los países asiáticos. Estuve en Asia hace poco, para investigar sobre mi nuevo libro. Los chicos tienen buenas notas, etc., pero a la hora de retener la información, no pueden. Hacen muy bien las pruebas de matemática pero a las dos semanas -si se les pregunta- es como si no hubieran sabido jamás acerca de esa materia, lo olvidan todo. No hay amor ni en el aprendizaje ni en la enseñanza. Y eso se ve mucho en todos los países. Cada vez se está hablando más del sistema educativo en Asia y están trabajando en eso para inyectar más pasión, más alegría. Para tener tiempo, para crear, para proyectar. Esto no va a cambiar de la noche a la mañana. Esa es la ironía, somos tan impacientes que queremos acelerar rápido. "Hoy quiero conquistar la serenidad del Dalai Lama", es absurdo. Estoy seguro que hasta el Dalai Lama cae en la trampa de la prisa, forma parte de la condición humana.
Si fuéramos más lentamente, ¿percibiríamos la incertidumbre y el vacío?
Es como querer ganarle a la muerte, esa forma de voracidad en tomarlo todo, negar nuestra condición humana.
Hay mucha gente que va a sentir que la lentitud es un mandato... entonces se convierte en lo mismo de lo que queremos escapar.
Existe también ese peligro, pero yo creo que una vez que uno lo mira bien, con profundidad, comienza a entender que lo mejor para todos es rendirnos al momento, a lo natural, a los tempos propios. Pero el ser humano necesita una estructura, parámetros y por eso esta necesidad de ir más lento, se ve reflejada en estos movimientos que aparecen alrededor detodo el mundo.
Hoy hay más de sesenta slow citys.
En Uruguay están pensando en la posibilidad de convertir a Piriápolis en ciudad slow. Es muy interesante. No conozco Piriápolis, conozco Montevideo, una ciudad muy especial, muy bonita. Uruguay es el antídoto de los argentinos, tiene algo espiritual flotando en el aire.
¿Cuál es la resistencia más fuerte a la que uno se enfrenta a vivir más lentamente?
Creo que lo más grave a lo que uno se enfrenta es al tabú de la lentitud, o sea, resistencia al cambio. Los cambios colectivos son más difíciles, pero el cambio personal es esa decisión de no impacientarse en la cola del supermercado, de caminar más lentamente y disfrutar de la ciudad en la que uno vive. Es un cambio de mentalidad. Vemos un hueco en la vida que no podemos llenar y sentís vergüenza, entonces corres para llenarlo. Yo hablé con una abogada que conocí en el avión, una de esas mujeres que no paran y que son muy controladas y muy "profesionales". Y me contó que un día le tocó un franco (una gran excepción, claro) y tuvo pánico aunque logró hacerlo. Al mediodía se preparó una ensalada, leyó un cuento, durmió una siesta. Al día siguiente volvió a la oficina y le preguntaron "qué hiciste", con expectación, y ella me dijo "abrí la boca y comencé a mentir, a decir que había hecho una cantidad de cosas porque me daba vergüenza decir que había estado sin hacer nada durante toda mi jornada". Hemos llegado a ese punto que la gente piensa que es una herejía hacer nada o desacelerar. Vos tenés que llegar con una lista impresionante porque hay que producir, hacer, lo que sea. Estamos hablando del cambio de paradigma, en una cultura nueva basada en la calidad. Hay miles de ejemplos. Tengo otro indicio de que esto esta pegando es que las empresas de marketing están aprovechando la idea de la lentitud para vender su producto, lo cual es muy bueno, porque si no lo captan los protagonistas del capitalismo y las empresas de comunicación, entonces no sirve. Yo no digo que esto sea bueno porque la intención sigue siendo vender, producir, como si fuera una trampa, lo que digo es que demuestra que está en el aire esa necesidad porque la gente que hace marketing no es gente estúpida, es gente que capta esa necesidad que existe y que es real, palpable. Hay un cambio en la estética de los avisos, las imágenes son de calma, de lentitud, de relax, de as anas de yoga. El ejemplo que más me gusta es el de una empresa de telefonía inglesa, Orange, que lanzó una campaña hace poco que dice: "Las cosas buenas ocurren cuando tu teléfono está apagado". El mensaje es que el servicio está pero también quieren formar parte de este discurso. La tecnología es un arma de doble filo, la utilizás pero en algún momento tenés que apretar el botón off.
Lo fast también se ve reflejado en los vínculos interpersonales.
Los vínculos, sobre todo los afectivos, llevan mucho tiempo para construirlos porque los vínculos se construyen con lentitud. Hay cosas que de ninguna manera se pueden acelerar y una de ellas es la relación humana. Hay una moda muy fuerte en EEUU, los speedmeeting (reunión rápida) donde juntan a treinta hombres y treinta mujeres y tienen tres minutos para conocerse, una vez que pasan esos tres minutos se cambia de interlocutor y así. Es la expresión máxima de la idea de acelerar todo "vamos a acelerar el amor o tienes dos minutos para enamorarte, y si no, chau". Todos sabemos que no funciona así el amor, tampoco la amistad, porque eso requiere la atención del otro. Hablando del sexo y del tantra, hace unas semanas salí de mi casa a comprar el periódico y tropecé con una revista que decía "Dale un orgasmo en treinta segundos". Entonces tenés el cuento de Cenicienta en veinte segundos, un orgasmo en treinta, el amor en tres minutos. El otro día recibí una información que me contaba que ahora -como contrapartida- un empresario muy importante está formando las soirée slow donde se trata de conocer a personas con todo el tiempo del mundo, con una buena comida, buena música...
Es muy fashion ser slow.
Puede ser, puede ser (ríe a carcaladas) pero no es tóxico.
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Por Lola Barnes
Reportaje en la revista uruguaya RUMBOSUR del jueves 27/4
00:50 Anotado en Actualidad , Libros , Literatura , Posmodernidad | Permalink | Comentarios (1) | Trackbacks (0) | Enviar a Email | Tags: Blogs en Español
11/05/06
"No es perverso pensar" - El cine de Rosa von Praunheim

Nacido en Riga (Letonia) en 1942, bajo el nombre de Holger Mischwitzky y tras estudiar humanidades, artes plásticas y danza, parte hacia Turquía, cambia el nombre y apellidos por el de Rosa Von Praunhei














