18/03/08
MySpace es glamoroso; Facebook es para nerds
¿Usas Facebook o MySpace? El hecho de pertenecer a una red social no elimina el atractivo de ser parte de otra. Cada compañía quiere que visites su sitio más a menudo que el otro, si no es de manera exclusiva. Pero los dos sitios han avanzado para hacer destacar las diferencias entre ellos. “MySpace es Hollywood y Facebook es Silicon Valley”, dice David Card, analista de Jupiter Research. Podríamos decirlo de este modo: MySpace es glamoroso; ; Facebook es nerd.
MySpace, al parecer, se está transformando en un portal de espectáculos donde todo el mundo está en su red ampliada y es miembro potencial de su público. Su ostentoso contrato de concesión de licencia con Sony BMG (la segunda disquera más grande del mundo) previó dar acceso a sus miembros a videos, música y otro tipo de contenidos (el gigante de las redes sociales y el estudio de música compartirán los ingresos generados por la publicidad). En un intento por conquistar las redes sociales fuera de EE.UU., MySpace ofrece chats de voz gratuitos a sus 110 millones de usuarios mediante su sociedad con Skype (que cuenta con 220 millones de miembros, muchos fuera de EE.UU. En su servicio llamado MySpace IM ith Skype, la empresa de Protocolo de Voz en Internet impulsa el servicio de intercambio de mensajes instantáneos de MySpace con capacidades gratuitas de voz.
Estos movimientos establecen un contraste directo con Facebook, que parece estar más concentrado en ser una red de comunicaciones eficiente. En vez de unirse a importantes jugadores de los medios de comunicación para construir servicios para su red de 47 millones de usuarios, permite que otros desarrolladores creen aplicaciones (esencialmente, dando las llaves del sitio a todos los erds del mundo. Solo en el transcurso del 2007 se construido la sorprendente cantidad de 6.000 aplicaciones para Facebook). “No somos una firma de medios de comunicación”, aseguró Mark Zuckerberg, el niño prodigio de Facebook, en la cumbre de la Web 2,0 en San Francisco. La infraestructura de plataforma de Facebook, más que la de MySpace, se desarrolla para comunicar a la gente con us amigos reales. De ahí el atractivo de aplicaciones como Scrabulous (que te permite jugar con tus amigos un juego al estilo del Scrabble), Where I’ve Been (“Dónde estuve”, que crea un mapa que indica a sus amigos los lugares del mundo por donde anduviste), y Top Friends (una representación visual de quién está conectado y de qué manera).
Continuará.
16:45 Anotado en Actualidad , Aplicaciones , Facebook , Internet , MySpace , Opiniones , Web | Permalink | Comentarios (1) | Enviar a Email
16/03/08
TUTI FRUTI. Guía arbitraria de recomendaciones
Para leer, mirar, comer, elegir, escuchar y pensar nuevas categorías.
LIBROS QUE SÍ
La novela luminosa, de Mario Levrero. Inmersión total en el mundo interior del escritor uruguayo. Me resultó adictiva. (Laura Kopouchian)
Los dos volúmenes de los Relatos de Cheever. Vale la pena leerlos de un tirón, es un placer non-stop. Los que se conocían se disfrutan el doble y dan ganas de leer todo Cheever otra vez. (Esther Cross)
La señorita Smila y su especial percepción de la nieve, de Peter Hoeg. Maravillosa novela policial casi sin policías, con protagonista groenlandesa especialista en hielo. (Marcela Basch)
Muerta de hambre, de Fernanda García Lao. Con un lenguaje sorprendente y una voz narrativa que atrapa y fascina, cada capítulo podría ser leído como un poema en prosa. Está tan bien escrito que da ganas de devorar el libro entero, o saborearlo lentamente, cada página como un caramelo duro. (Annakarin Thorburn)
Madre Noche, Kurt Vonnegut. Un espía americano sobrevive en la Alemania nazi como propagandista del régimen y se lo toma con demasiado buen humor. Hay que leer todo Vonnegut, pero éste, un par de veces. (Eugenia Zicavo)
Retórica especulativa, Pascal Quignard. El lenguaje desnudando toda su potencia estética al servicio de una visión del hombre a lo largo de la historia que te enfrenta a lo más sublime y lo más desgarrador de la condición humana. Una experiencia reveladora en el terreno de las ideas y todo el espanto de la belleza y del horror recorriéndote el cuerpo sin que puedas explicarte como. (Daniel Flichetrei)
Gestualidad Japonesa, de Michitaro Tada. La discreción y la sutileza de la gestualidad japonesa recorrida por este antropólogo que es más escritor que investigador. (Amalia Sanz)
Entre los muchos me inclino y reverencio de forma total y fervorosaa Versos para despejar la mente, que reúne los tres primeros volúmenes poéticos de Francisco Gandolfo. También Tiempo de regalos y Entre los bosques y el agua, de Patrick Leigh Fermor. (Christian Kupchik)
Como ser buenos de Hornby Nick. El autor nunca trata de quedar bien con el lector. No le hace falta. Extrema la trama hasta que consigue una paradoja. Nunca se sabe con cuál de los personajes es preferible identificarse. Además es divertido. (Ricardo Coler)
Este domingo, de José Donoso (Punto de Lectura). La leí hace veinte años (en la edición de Club Bruguera) y ahora la estoy releyendo con el mismo placer que sentí entonces. Esta novela del gran Donoso es un libro querible, profundo, entretenido, angustiante y sólido por todos sus lados. (Sergio O. Olguín)
LIBROS QUE NO
Travesuras de una niña mala, de Mario Vargas Llosa. Una vergüenza. Una historia armada en base a casualidades: los protagonistas se conocen en Perú, se ven en Paris, se ubican en Japón, se cruzan en Estados Unidos y siempre de casualidad, porque sí, porque soy Vargas Llosa. (R.C.)
Adulterios, de Woody Allen. ¿Es que Allen no tiene un equipo de asesores, publicistas, agentes de prensa, managers, amigos, gente que lo quiera, alguien que le prohíba publicar diálogos tan obvios y poco ingeniosos como éstos? (A.S.)
Sex Horóscopo 2007, de Mariángeles (Martínez Roca). ¿Dónde están las asociaciones feministas cuando se las necesita? ¿Cómo permiten que el libro más idiota del último año esté escrito en femenino? ¿Por qué no me dejan ni siquiera la esperanza de que lo que dice de Acuario también me vaya a pasar a mí, eh? (S.S.O.)
Hasta que te encuentre, de John Irving. Semi-autobiografía a la que parece faltarle edición, y no porque tenga mil páginas. La prosa carece de belleza, los personajes –uno de los cuales es el pene del alter ego de Irving- no son atractivos, y la trama no va a ninguna parte. (L.K.)
Soy Charlotte Simmons, de Tom Wolfe. A menos que lo lean en inglés, o que estén estudiando en los problemas de la traducción, o cierta vertiente particular de las jergas españolas jóvenes del año pasado. Demasiados "guay" para 897 páginas. (M.B.)
El camino del norte, de Horacio Vázquez Rial, por pretenciosa y oportunista. Asimismo, toda esa ola de niñas locas "yo te voy a contar todo lo que siempre quisiste saber sobre el alcohol, lesbianismo, anorexia, locura, etc." (C.K.)
La vida descalzo, de Alan Pauls. Esas frases interminables, ese rictus prolijito y pulido no tiene nada que ver con el espíritu de andar con arena en los pies. Alan, al menos, te hubieras sacado las medias.(E.Z.)
Travesuras de la niña mala, Mario de Vargas Llosa. Fiel a su estilo, demuestra, una vez más, que alguien puede tener habilidad y escribir libros complacientes y malos. (E.C.)
PELICULAS QUE SÍ
Hierro 3, de Kim Ki-duk. Bellísima historia de amor entre un marginal que estudia para espectro y una esposa aburrida de serlo. El personaje central no habla y esta película coreana tiene como centro un tema de Natacha Atlas. "A lo que más se parece la vida humana es al hierro. Si la empleas, se desgasta. Si no lo haces, la consume el óxido." (Marco Porcio Catón, 234-149 a. de C.). (C.K.)
La mosca y su secuela El regreso de la mosca, ambas con Vincent Price. Efectos especiales que hoy provocan ternura. El final de la primera película es extraordinario. En la secuela, la escena de la fallida teletransportación entre uno de los personajes y un conejillo de Indias es hilarante. (L.K)
Little Miss Sunshine. Una película chiquitita, género Sundance–Familias disfuncionales, que cumple con todo lo que promete: emoción y risas bien mezcladas. (M.B.)
La canción más triste del mundo es una de las películas más lindas del planeta. A algunos no les gustó este brillante delirio de Guy Maddin. Es raro, pero hay gente así. (A.S.)
Noi el albino. Un descanso absoluto del calor, los ruidos y el smog. En un pequeño pueblo islandés el adolescente Noi vive con su abuela y pasa los días evitando la escuela. Se mueve en el frío extremo, en la nieve y el silencio que cubre todo, entre la única librería y la única cafetería del lugar. Tragicómica y espléndida. (A.T.)
Volver, de Pedro Almodóvar: el universo visto con ojos de mujer. Hombres como rudimentarios primates y toda la potencia del género femenino en un estrecho mundo hecho de tumbas, viento, incesto, sangre, pasión y las inefables caderas de Penélope Cruz. ¿Qué más se podría pedir? (D.F.)
Buenas noches, buena suerte. Para resumir: excelente. (E.C.)
Kids (Larry Clark), Thirteen (Catherine Hardwicke), Réquiem para un sueño (Darren Aronofsky). Me dio por las historias de adolescentes, chiquitos que se drogan mucho y terminan mal. O no tanto. (E.Z.)
Miss Little Sunshine es buenísima. Americanos haciendo Almodóvar. Lo más impactante es que les sale bien. Se van un poco de madre en un par de escenas pero el resto es fantástico. (R.C.)
PELICULAS QUE NO
¿Cuánto me amas? Nada, ni un poco te amo. Monica Bellucci y Gerard Depardieu hacen el ridículo. A los pocos minutos me di cuenta de que no era una comedia. Nunca me reí tanto. (R.C.)
La vida es un milagro (Emir Kusturica), Millones (Danny Boyle): Dos ejemplos de cómo el exceso de realismo mágico puede destruir a algunos grandes directores. Al final Subiela, hizo escuela. (E.Z.)
Miami Vice. Larguísima y aburrida. Colin Farrell es un muñeco de cera y Gong Li parece preguntarse qué hace allí, al igual que el espectador. La única parte divertida es cuando los protagonistas dicen: "¡Vamos a La Habana!" y aparecen en Atlántida, Uruguay. (L.K.)
Secreto en la montaña. Para resumir: demasiado larga. (E.C.)
Los filmes "objetivos" del conflicto árabe-israelí, el 90% de las comedias yanquis, las verdades políticamente correctas francesas, el pretendido estilo cool de buena parte del cacareado "nuevo cine argentino" (exceptúo a Lisandro Alonso, Lucrecia Martel y Mariano Llinás). (C.K.)
Estoy harta de los celebradísimos hermanos Dardenne (Rosetta, El hijo, El niño). Ellos juntan palmas y trofeítos mientras siguen mostrando, con una cámara en mano intolerable, la degradación entre los humillados, ochenta años después que Arlt y Astier. (A.S.)
MÚSICA QUE SÍ
Cualquier CD del exquisito cantante, compositor y director de cine siciliano Franco Battiato. Un genio absoluto. (L.K.)
Paula West, todos sus discos. (E.C.)
En la banda de sonido de mi vida (especialmente cuando viajo en colectivo) resuena con cierta insistencia A fraction of you, el primer disco de Fredrika Stahl. Esta cantante y pianista sueca de 21 años canta en francés y en inglés temas jazzeros compuestos por ella y por su banda. Apunta a convertirse en la nueva Diana Krall. (S.S.O.)
Yann Tiersen, Stephan Micus, el Quinteto Nobuko Yasuda (tango), La Folia, de Jordi Savall. (C.K.)
Madar, Jan Garbarek & Anouar Brahem: el saxo austero y refractario a toda concesión edulcorante del noruego Jan Garbarek se abraza con el oud (laud árabe) de Anouar Brahem y la tabla de Ustad Shaukat Hussain. Una trama conmovedora tejida con sonoridades y silencios que te traslada a una atmósfera despojada de estruendos y te confirma la soledad brutal con que habitamos el universo. (D.F.)
Machine gum, de Jerónimo Saer (el mismísimo hijo de Juan José). Es bello como esperanza, deseo y alegría pura. Influencias mezcladas con gran precisión: la producción tiene elementos electrónicos, de hip hop, de música del mundo, voces de París y Buenos Aires. La música es tranquila y movida, acaricia y pincha, te relaja y te despierta. (A.T.)
Julie Delpy. De pronto, el mundo se llenó de francesitas que, además de ser lindas, cantan divinamente. Julie –que también actúa, dirige, escribe guiones y compone sus propios temas– es una de las que ocupa la cima. El disco que lleva su nombre es para escuchar una y otra vez. (A.S.)
Me sigue gustando el pop delicado y cantabile de Sebastián Rubín. Su último disco se llama Esperando el fin del mundo. (M.B.)
Marvin the Album y Shape, Frente: Escucho a estos australianos hace diez años. Y sobreviven.(E.Z.)
MÚSICA QUE NO
The eraser, Thom Yorke: No era necesario grabar todo lo desechado por Radiohead. (E.Z.)
Pobrecito Migue García. Tan parecido al padre que impresiona: misma cara, mismo cuerpo, mismos movimientos, hasta la misma voz. Es casi un clon, pero un clon vacío de alma, como un zombie. Basta escuchar sus canciones. (M.B.)
Los covers. Más allá de los pastiches del tipo tango&bossa, zamba&bossa, tap&bossa, que inundaron el mercado el último año, el nicho de los covers parece no tener límites. ¿Es que tan pocos tienen buenas ideas para nuevas canciones? (A.S.)
¿Alguien me puede explicar qué tiene el tal Vicentico? Desafina más que Fito Páez - pero no compone como él. Encima, lo pasan todo el tiempo en el supermercado. (L.K.)
Brad Mehldau Trío. Day is Done. (E.C.)
Bossa / Reggae / Carnavalito / Polka Stone: era mejor el cable musical de las grandes tiendas. El homenaje a Calamaro. Calamaro. Agüero o Tévez… ¿cantando? (C.K.)
LUGARES QUE SÍ
La feria de Tristán Narvaja, en Montevideo. Libros inhallables, antigüedades, animales, discos viejos, plantas, ropa y hasta dentaduras postizas usadas, en una atmósfera muy especial. (L.K.)
Los desiertos: cualquiera. "El desierto es consistencia, el desierto es coincidencia, es el lugar de retención de toda pretensión" (Théodore Monod, Méharées). (C.K.)
Bar "El Cairo", Rosario: un espacio enorme pero que preserva la intimidad de una mesa de café. Libros, diseño respetuoso de la historia del lugar, un éxtasis de sambayón en la mítica tortilla El Cairo y el fantasma tierno del negro Fontanarrosa recibiendo a los visitantes. (D.F.)
Georgia del Sur, la isla favorita de los navegantes solitarios. Lejos de todo, en el meridiano de Groenlandia. Montañas, glaciares, pingüinos y renos, estaciones balleneras abandonadas. (M.B.)
Galería Sara García Uriburu: Después de un largo pasillo, uno de los más lindos patios escondidos en mitad de la Recoleta. Uruguay 1223.(E.Z.)
Patrice I (Hipólito Yrigoyen y Matheu): una de las fondas destacadas en la Gira de Bodegones 2006 del grupo El Entorno (del que formo parte). Comida rica a buen precio y muy buena atención. Los puntos culminantes: la picada gratuita que te dan al llegar y el budín de pan casero con pasas de uva y nueces. (S.S.O.)
Bar Saint Moritz ( Esmeralda esquina Paraguay ). El tiempo está detenido en esa combinación precisa –y preciosa– de maderas oscuras, mantelería roja y amarilla y sillas de cuero colorado. (A.S.)
Microcentro a la noche. (E.C.)
LUGARES QUE NO
Microcentro de día. (E.C.)
Cualquier cine, cualquier sábado a la noche: Parece que la gente desconoce que las salas abren todos los días, desde temprano. (E.Z.)
San Telmo. Siempre fue gris y con las veredas angostas. Ahora además está lleno de turistas, y encima hay robos internacionales. (M.B.)
El Estadio Monumental: se ve todo más lejos que en un televisor de 14 pulgadas. El frío que hace en sus tribunas es sólo comparable a la heladera pectoral de los habituales ocupas de la popular local. (S.S.O.)
Nordelta, o de cómo el hombre se las ingenia para degradar cualquier huella del Paraíso. (C.K.)
Cabo Polonio, Uruguay. Bueno, puedes ir si te encantan los hippies, si las focas muertas te parecen divinas y si encuentras pintoresco el olor a excremento de caballo. Si no, no. (A.T.)
La costa de Vicente López cuando el intendente cumpla sus ambiciones faraónicas y de las otras: edificios "con vista al río"; eufemismo por "que tapan la vista al río y contaminan la zona". (L.K.)
Countries. Si sos mujer de vida ligera, te matan. Si sos mujer preocupada por los niños perdidos, te matan. Además, claro, está lo de vivir en una burbuja y todo eso. (A.S.)
ANIMALES QUE SÍ
La anfisbena de Brunetto Latini citada por Borges: "Es serpiente con dos cabezas, la una en su lugar y la otra en la cola; y con las dos puede morder, y corre con ligereza, y sus ojos brillan como candelas". (L.K.)
Perro. (E.C.)
El lagarto overo: admiro su inmemorial capacidad onírica. El lagarto Juancho. Las suricatas, pero sólo porque viven en Madagascar –no en la película–. (C.K.)
El oso polar, el hipopótamo, el pingüino, los elefantes marinos: en tierra, nadie daría dos pesos por la destreza de todos ellos, pero en el agua son sutiles, livianos, bellos. (A.S.)
Conejos. Muy populares en Madrid entre adultos sin hijos. ¿Sustituto de qué? Da igual, son suaves, calentitos, fieles y tontos. Además hacen ruidos agradables dándose la vuelta o mordisqueando zanahorias y uno nunca se siente solo. (A.T.)
Pingüinos. Ninguna connotación política. Se supone que son aves pero no vuelan: nadan. Unos bichos muy simpáticos, con sus panzas lustrosas y su pasito vacilante. (M.B.)
Caballos: Sobre todo, al galope. (E.Z.)
Antes el mejor amigo del hombre era el perro, ahora el animal que más lo beneficia parece ser el lactobacilo que viene en el Actimel. (R.C.)
El perro raza perro, el perro sin pedigree. Ése que te hace sentir que estar acompañado es posible. El perro que aúlla mal cuando te morís y lo dejás solo. (S.S.O.)
ANIMALES QUE NO
Oso Panda. Un vago: es un gran trepador pero siempre está en el suelo; podría comer carne, pero le da fiaca y prefiere pasarse 18 horas al día mascando bambú –claro, no hay que cazarlo–. Para peor dicen que no es un oso. (A.S.)
El gato castrado macho en posesión de mujer single (soltera, divorciada o viuda). Me dan impresión. El resto de los gatos me dan desconfianza. (S.S.O.)
Desaconsejo los peces de pecera porque son de vida corta. Cuando se mueren es un drama y si no hay drama, peor todavía. Es la especie animal que nos enseña que morirse no tiene la menor importancia. (R.C.)
Caracoles: vivos no me gustan para nada. En salsa, es otra cosa.(E.Z.)
Focas. Si alguna vez una foca los mira fijo y se acerca amenazadoramente, no corran, porque la foca corre más rápido, y su mordida llega hasta el hueso. Hay que mantener la calma y hacer ruido para asustarlas. (M.B.)
Los caracoles de jardín que se meten en mi buzón del correo y se morfan todos los papeles. Me da cosa matarlos porque crujen y largan juguito. (L.K.)
Palomas. (E.C.)
Las ratas, sobre todo aquellas que roen en los ambientes laborales. El conejo Buggs Bunny, demasiado flaco y demasiado listo. (C.K.)
COMIDAS QUE SÍ
El lehmeyún, mal llamado empanada árabe. Simple y delicioso. Mejor si es de la panadería Medio Oriente o del restaurant de la Asociación Cultural Armenia. (L.K.)
Pamplona uruguaya (sin papel). Las parrilladas de La Villa, en las afueras de Miramar. La comida polaca del Club Polaco. Las tortillas de El Cortijo, fonda que me enseñó Olguin (Stgo. Del Estero y Rivadavia). (C.K.)
Satay chicken. En el barrio chino venden unos sobres mágicos: el A contiene el polvito para macerar los pedazos de pollo, y el B, lo necesario para hacer la salsa de maní picante. Después se asa como brochette. (M.B.)
Tallarines: Aunque me encantan las ostras, el sushi, el pulpo (y todo lo caro que viene del mar) si tuviera que elegir un plato para comer por toda la eternidad, unos tallarines, estarían bien.(E.Z.)
El dulce de batata. Compite cuerpo a cuerpo con el dulce de leche pero supera con creces a la crema, al sambayon y al chocolate. Desconfíen de quienes opinan lo contrario. Si usted opina lo contrario, lo más probable es que su ex marido o su ex esposa tengan razón en todo lo que dicen. (R.C.)
El pastel de papas: sin pasas de uva, doradito de queso arriba, con huevo en el interior. Nuez moscada en el puré, infaltable. Y la carne picada levemente picantita. (S.S.O.)
La combinación papa + carne es insuperable: hamburguesas con papas fritas, milanesas con puré, lomo a la pimienta con papas a la crema, costillas con papas rosti, pastel de papas… podría alimentarme de esos dos elementos siempre. (A.S.)
COMIDAS QUE NO
La ensalada de remolacha y berro: dos asquerosidades unidas para formar una asquerosidad mayor. Falta que le pongan radicheta y ahí sí, un asco total. (S.S.O.)
Mayonesa: Mmm... ese amarillo...(E.Z.)
No a los falsos restoranes mexicanos que cobran dieciséis mangos por un (falso) burrito (harina, jamón y queso). (M.B.)
Los platos de Divina Patagonia: porciones ínfimas, en relación inversamente proporcional a los precios. La culpa es mía por ir a un lugar con un nombre tan tilingo. (L.K.)
Riñones. Huelen a pis de gato, parecen orejas de muerto, a ver... No. (A.T.)
Sesos. (C.K.)
COSAS QUE SÍ
Los globos terráqueos antiguos. (L.K.)
El papel film (aunque no entiendo porqué se llama "papel"). Es adictivo; por momentos dan ganas de envolverlo todo con él. (A.S.)
Aunque me moleste categorizarla como "cosa", la sonrisa de mi hija Chiara al despertar; la armonía de mi hija Chiara durante el día; la dulzura de mi hija Chiara al entregarse al sueño… (C.K.)
Abanico. En el subte, en la playa o en el boliche: serás el más elegante, refrescado y obtendrás nuevos amigos. (A.T.)
Un lápiz, cualquiera, todos. Tomalo entre los dedos, cerrá los ojos y dejate penetrar desde la percepción afásica del tacto por la serena densidad de la madera y la belleza sin estridencias de las formas perfectas. (D.F.)
Las bolsas ziplock. (E.C.)
Pen drive. Pequeño gran invento. (M.B.)
Relojes de arena: Para ver el tiempo pasar a través de un nudo de cristal.(E.Z.)
La brújula. No anda ni a pila recargable ni le hace falta batería solar. Muy útil para gente desubicada. (R.C.)
Las figuritas con autoadhesivo: cuando yo era chico había que pegarlas con plasticola y vivía haciendo enchastres. Las nuevas figus son la prueba cabal de que la civilización avanza para bien. (S.S.O.)
COSAS QUE NO
Desaconsejo el pen drive. Lo más probable es que lo pierdas antes de que lo uses. (R.C.)
El llavero: es incómodo de trasladar, siempre se pierde, no hay diseños lindos. Un auténtico despropósito. (S.S.O.)
Tacos aguja: Con algo de envidia a las que pueden con ellos. (E.Z.)
Mails en cadena. (E.C.)
Los ringtones. Ya bastante insoportable era la eterna profusión de celulares. Viva el modo vibrador. (M.B.)
Zapatos de plástico: Tendrás tu pileta propia, pero peligro, resbalas y o te rompes la pierna o se ríen de ti. Sí, la moda incomoda. (A.T.)
La frase –puesta en loop, irritante como pocas otras cosas– "Todos nuestros operadores se encuentran ocupados; gracias por esperar". Uff… (A.S.)
El celular. Aún suponiendo su pretendida utilidad, para mi gusto tiene demasiados efectos secundarios. (L.K.)
La contaminación sonora de Buenos Aires. La eternidad de Julio Grondona. Los diseñadores que no devuelven los libros… (C.K.).
Vía: LMV
00:15 Anotado en Actualidad , Cine , Con-cierto humor , Diversión , Gallery , Guía , Libros , Opiniones , Recomendaciones | Permalink | Comentarios (0) | Enviar a Email
09/10/07
“Google” por Jacques-Alain Miller

Google es la araña en la Tela. Asegura una metafunción: la de saber donde está el saber. Dios no responde; Google, siempre, inmediatamente. Le dirigimos una señal sin sintaxis, con una parsimonia extrema; un clic, y …bingo! viene la catarata: el blanco ostentoso de la página se ennegrece súbitamente, el vacío se invierte en profusión, lo conciso en logorrea. Siempre que tiramos ganamos.

Organizando la Enorme Cantidad, Google obedece a un tropismo totalitario, glotón y digestivo. De allí el proyecto de escanear a todos los libros; de allí los raids sobre todos los archivos: cine, televisión, prensa; más allá, el blanco lógico de la googleización, es el universo entero: Confíale tu desorden documentario y él pondrá cada cosa en su lugar - y a tí mismo además, que no será ya, y para la eternidad, más que la suma de tus clics. Google, “Big Brother?” Cómo no pensarlo? De allí la necesidad para él de plantear como axioma su bondad profunda. Es malo? Lo que es seguro, es que es necio. Si las respuestas abundan en la pantalla, es porque comprende de través. La señal inicial está hecha de palabras, y una palabra no tiene un solo sentido. Por lo tanto el sentido escapa a Google, que cifre, pero no descifra. Es la palabra en su materialidad estúpida lo que memoriza. Por lo tanto,siempre te toca a tí encontrar en el cúmulo de los resultados la aguja de aquello que produce sentido para tí.
Google sería inteligente si pudiéramos computar las significaciones. Pero no podemos. Tal Sanson segado, como un ciego, Google girará su rueda hasta el fin de los tiempos.

Jacques-Alain Miller
Traducción: Silvia Baudini
Publicado en AMP
13:55 Anotado en Actualidad , Crítica cultural , Escritores ante el Tercer Milenio , Internet , Opiniones , Posmodernidad , Web | Permalink | Comentarios (5) | Enviar a Email
22/11/06
El piquete lingüístico
Por Silvio Juan Maresca (*)
Distintas voces se han elevado en los últimos tiempos en defensa de nuestro idioma, amenazado simultáneamente desde varios frentes. No es la primera vez que se escucha clamor semejante. Recuerdo los desvelos de Germán Sopeña. La causa ocasional parecen ser, en este caso, los deplorables mensajes de texto, suerte de bisoño frenesí juvenil del cual no siempre están exentos los mayores. Todo sucede como si un destino fatal encadenara cada avance tecnológico con un nuevo paso hacia la barbarie, como ha señalado lúcidamente Víctor Massuh en su libro Cara y contracara, ¿una civilización a la deriva?
No faltarán los que acusen de conservadores, cuando no de reaccionarios, a quienes manifiestan su preocupación por nuestra lengua y sus hablantes. Siempre aparecen. Se trata de los apóstoles del cambio por el cambio mismo o, más exactamente, de aquellos que consideran que cualquier cambio es sinónimo de progreso. Todo lo que viene después es mejor por el mero hecho de venir después. Pero "cambio" no equivale a "progreso". Un cambio puede ser hacia lo mejor o hacia lo peor, o incluso ambiguo o neutro. La confusión entre "cambio" y "progreso", su forzada sinonimia, es un excelente testimonio del vaciamiento de sentido que sufren las palabras de nuestro idioma.
Hace pocos días, en el ciclo "Cara a cara con los intelectuales", Pedro Luis Barcia, presidente de la Academia Argentina de Letras, se refirió al alarmante empobrecimiento del idioma en forma realista y cruda. Valiente, además. Mencionó los errores de ortografía (por no decir, horrores) de que hacen gala los estudiantes argentinos, lo limitado de su vocabulario, su incapacidad para articular las palabras, para enhebrar un discurso inteligible, sin omitir la falta de preparación de los docentes. Según Barcia, seis de cada diez alumnos no se expresan correctamente. Optimista, a mi juicio, estimó que se necesitan tres generaciones para revertir la situación presente; si se hace algo, supongo, claro está. Se detuvo, por fin, en el lenguaje de los mensajes de texto y en el chat, donde la pobreza del lenguaje actual alcanza, quizá, su ápice.
Dentro de este panorama de deterioro general, quisiera centrarme en un aspecto: la mutilación de los términos, exacerbada en los mensajes de texto, pero también frecuente desde hace tiempo en la interlocución cotidiana, cara a cara. Un caso típico son los nombres propios: "Vero" por Verónica, "Seba" por Sebastián, "Ale" por Alejandro o Alejandra (lo mismo da), "Caro" por Carolina, "Fer" por Fernando, y así sucesivamente. Resuenan en mí como eco unas palabras de Martin Heidegger, pronunciadas hace ya 54 años en un curso que dictó bajo el título ¿Qué significa pensar?: "Un signo, a primera vista (?) externo, del creciente poder del pensar por una sola vía se puede comprobar por doquier en el aumento de las denominaciones que consisten en una abreviatura de palabras o la yuxtaposición de letras que corresponden a las sílabas iniciales de las palabras respectivas. Presumiblemente ninguno de los aquí presentes ha meditado alguna vez seriamente sobre lo que ya ha tenido lugar tan pronto cuando ustedes en vez de universidad dicen solamente «uni». (?) La sigla «uni» no es casual ni inocua. Tal vez hasta esté en su punto el que ustedes entren y salgan de la «uni» y se presten sus libros en la «BU» (biblioteca universitaria). La cuestión es solamente qué orden se está anunciando en la propagación de esta clase de lenguaje. Tal vez sea un orden al que somos arrastrados y abandonados por Aquello que se nos sustrae".
La mutilación de las palabras, al volverlas irreconocibles, bloquea el camino hacia el rico sedimento de sentido que mora en cada término, haciendo, así, las veces de un piquete lingüístico. Ahora bien, ¿qué importancia tiene esto? ¿El lenguaje es acaso algo más que un instrumento? De serlo, la concisión y univocidad de los términos favorece la velocidad y eficacia de la comunicación. Sucede, sin embargo, que en el sedimento de sentido que atesoran las palabras alienta la historia de los pueblos, de las comunidades o, por mejor decir, palpitan las vivencias originales que se plasmaron en los términos que configuran un idioma.
Iluso sería quien creyera que encaminándose hacia el sentido originario de las palabras obtendrá alguna vez la "cosa misma". No existe tal recompensa; no es atinado esperarla. No bien la palabra emerge, la cosa está perdida. ¿Cómo explicar, si no, la existencia de distintos idiomas? Pero en cambio sí es posible acercarse a la vivencia original, a una emoción primera y a sus modificaciones posteriores, en suma, saber propiamente qué se dice. ¿Cómo exigir responsabilidad a quien ignora lo que sus palabras dicen?
Reapropiarse del sentido de los términos es abrirse a una identidad que nos trasciende, nos envuelve, pero también nos ubica, demarca un horizonte cultural. Cualquier idioma, cabalmente hablado, escrito y comprendido, es el compendio de una experiencia histórica única, peculiar, incomparable. La lengua natal es la casa del hombre, el confín de una intimidad entrañable. Allí radican los límites de toda traducción, circunstancia que impulsó a un extraviado filósofo francés, Jacques Derrida, a sostener que todo idioma es fascista. No concuerdo, pues, con Jiménez Redondo, quien en una traducción reciente de Introducción a la metafísica, de Heidegger, afirma taxativamente que todo lo que se dice en una lengua puede también decirse en otra. Las aventuras humanas no son tan fácilmente equiparables.
La mutilación de las palabras no sólo corta el vínculo con la experiencia habida, sino que impide la propia experiencia presente, ya que ésta no encuentra cobijo en los moldes vacíos y estereotipados de salvajes abreviaturas, tan buenos (o tan malos) para un fregado como para un barrido. Así, el lenguaje se vuelve mero instrumento de comunicación en manos de un sujeto psicológico desarraigado y uniformado que, privado de la posibilidad de la experiencia, nada tiene, en definitiva, que comunicar.
Todos sabemos dónde está la solución o, por lo menos, su punto de partida: la educación pública. Sin embargo, nadie hace nada. A lo más, se insiste con obstinación en cambios puramente formales siempre inconducentes por igual. Es preciso romper la inercia y tomar al toro por las astas. Revisar desde una perspectiva filosófica y con visión de futuro los contenidos de la enseñanza. Restablecer el rigor y la disciplina. La escuela primaria no es un comedor infantil. Su objeto no es el asistencialismo. La escuela media no es un expendio de datos contingentes, inconexos e irrelevantes. La universidad, por último, no es una guardería para adolescentes tardíos (la frase pertenece a Carlos Campelo). Y, por sobre todas las cosas, es necesario capacitar a los docentes. Pero aquí reside la mayor dificultad, pues ¿existen todavía en razonable número y variedad quienes estén en condiciones de hacerlo? ¿Hay todavía maestros, en el sentido auténtico de la palabra?
(*) Silvio Maresca fue director de la Biblioteca Nacional. Su último libro es Nietzsche y la Ilustración (Alianza, 2004).
Notas relacionadas:
Abrevian los clásicos de la literatura a mensajes de texto
CULTOS: Una encuesta - ¿Qué es ser culto hoy? ¿Qué significa cultura?
La tecnofobia, de Gutenberg...
11:43 Anotado en Opiniones , Posmodernidad | Permalink | Comentarios (0) | Trackbacks (0) | Enviar a Email
21/11/06
El siglo XXI será femenino - Entrevista al filósofo Guido Mizrahi
En un ciclo de conferencias en el Centro Cultural Recoleta (2005), Guido Mizrahi, con una maestría en filosofía de la universidad de Paris IV-Sorbonne, indagó en temas como los sentimientos, el dolor, el inconsciente y el amor para hallar alguna respuesta a ese eterno interrogante. Es que Mizrahi pertenece a una nueva generación de pensadores que liberan a la filosofía de los claustros académicos y la acercan a la gente común al bucear en cuestiones clave de toda existencia humana. "¿De qué sirve este saber si está divorciado de la trama de la vida? —apunta en una entrevista a Clarín —. Ahora hay un auge de filósofos que le imprimen un sentido nuevo, entonces la gente se acerca", dice. En su departamento de la avenida Santa Fe , opina, además, sobre el avance de la mujer, su protagonismo en este siglo recién iniciado, la sexualidad y los nuevos desafíos de la pareja.
En sus conferencias usted se animó a vaticinar que el siglo XXI será femenino, ¿a qué se refiere exactamente?
Va a ser femenino porque vamos a terminar con esta división de dos atribuciones muy separadas: hombre/ mujer. El hombre va a integrar lo que rechazaba dentro de sí: su aspecto femenino. Eso le va a dar una vida más conectada con sus sentimientos. Y la mujer ya está integrando y activando sus atributos masculinos que son muy saludables para su vida. Históricamente, a esos atributos se los colocó en el género hombre pero no son propiedad del varón. Se van a ir borrando estas grandes separaciones que más que unir, dividen.
¿Por qué piensa que el ser humano camina hacia la integración, hacia un equilibrio interior?
En el siglo XX emerge la conciencia de lo femenino, esto marca una madurez de la humanidad. El varón está agotando sus energías para habitar la tierra y necesita que las energías femeninas se vayan expandiendo. La expansión de la mujer es la expansión de la conciencia y de la energía amorosa en la tierra. Todavía es un despertar incipiente y coincide con la agonía del hombre masculino que ignora qué otras guerras organizar, aún quedan ciertos trasnochados del viejo poder patriarcal... Pero los grandes ilusos del siglo XX que llevaron a masas enteras a situaciones desastrosas dejaron un gran aprendizaje. Por eso, el estado próximo de la humanidad es la integración, la conexión de lo femenino y masculino.
Es esperanzador, ¿pero no es una utopía creer que vamos hacia una cultura más amorosa?
Sí, es esperanzador, pero tiene un sustento real. Esto no es una profecía. Esto se ve en muchas vidas individuales. Por ejemplo, cuando vemos que una mujer a los 60 años puede hacer un cambio total de vida. Cuando toma la decisión de conocerse, de entender su existencia, de saber quién fue su madre, cómo se relacionó con su padre, qué heridas conserva de su niñez. Esto es el conocimiento de sí mismo, algo que la filosofía propone desde hace dos mil años al ser humano y nunca como hoy tuvimos tantas herramientas para lograrlo.
¿Y cuáles son esas herramientas?
El ser humano tiene que transformarse por los procesos que vive, por las cosas que le pasan, y no por medio de mensajes, profecías o escuelas. El sufrimiento, por ejemplo, puede llevar a un estado de mayor conciencia y plenitud. Hoy tenemos herramientas (terapias, por ejemplo) para curarnos, para cambiar, para alcanzar un vínculo más sano con los demás. Esto empieza a darse en algunas personas que irán contagiando a otras. Este es un momento de quiebre, de caída, de ruptura.
¿Con qué estamos rompiendo?
Estamos saliendo de un período llamado patriarcal en donde el hombre utilizó el poder sobre la mujer para compensar la no integración de sus aspectos femeninos. Y estamos entrando en un momento donde nos empezamos a dar cuenta de esta situación. ¿Quién hubiera imaginado hace más de un siglo las conquistas que lograron las mujeres? Nadie lo predijo. Y en los próximos 100 años vamos a desarrollar algo más, algo que va a sumar a estas conquistas: las mujeres estando más activas, más atentas, más despiertas, van a querer hombres más amorosos, más despiertos, más atentos. Y lo van a lograr, antes que nada, educando de una manera distinta a sus hijos, que ya lo están haciendo, y esto se va a ir transmitiendo. Lleva tiempo.
Sin embargo, el vínculo varón-mujer está complicado: divorcios, fobia a la intimidad, miedo al compromiso, mucha soledad.
Sí, es cierto, hoy tenemos más divorcios que casamientos. Pero yo soy muy optimista en relación a esto. Estamos en un momento donde las relaciones son más auténticas. Antes había un hombre que vivía con su mujer pero tenía cinco amantes. Y esa mujer vivía con gran sufrimiento, relegada a muy pocas cosas en su vida. Hoy los hombres se tienen que empezar a dar cuenta de que necesitan relaciones más sanas para no buscar amantes. Porque la relación consciente con otro es una relación de profundidad y compromiso. El que está sano se puede comprometer consigo mismo, con su mujer, con su trabajo, con sus hijos, con la vida. Estamos apuntando a que haya mayor conciencia y eso le da a uno mayor compromiso. Ya no puede esconder la suciedad por debajo de la alfombra. La mujer estando más despierta no va a vivir toda una vida, como nuestras abuelas, engañada durante años por su hombre y sufriendo. Ahora las mujeres están atentas, no porque no quieren que las engañen, sino porque ellas no quieren tener una vida engañosa.
¿Y cómo serán los acuerdos amorosos de estas relaciones más conscientes y lúcidas?
Los seres humanos hasta aquí estaban condenados por el matrimonio a una única relación. ¿Por qué no abrirnos a la idea de que el ser humano en su curso vital tenga varias relaciones, cada una de las cuales lo ayude a crecer? Así no se va a vivir con tanto trauma el hecho de terminar una relación e iniciar una nueva. Nosotros somos una generación en tránsito, todavía se vive con mucha culpa dejar una relación con hijos y empezar otra.
Es decir, encuentros amorosos sin la ilusión ni la promesa de amor eterno.
Es que la vida es un aquí y ahora. El concepto del tiempo es un concepto del patriarcado. ¿Quién dijo que el tiempo existe? Es una forma de dominio, de control.
Pero sí existe nuestro tiempo vital, el tiempo biológico.
Sí. Pero el hecho de tener que organizar y controlar la vida hasta el último día de la existencia es un concepto que pesa mucho sobre el individuo. Y lo importante es que la elección amorosa esté más en el tiempo presente que en el futuro. Cuando el hombre empieza a vivenciar el presente, la relación con el otro cambia. Es más importante la presencia a jurarse amor de por vida. Eso es lo que cuenta: lo pequeño de cada día. Es un certificado de mayor garantía que la promesa de un amor hasta la muerte.
¿Y por qué hay tanto desencuentro entre hombres y mujeres?
Es que la mujer busca una nueva relación con el hombre. La mujer busca una relación espiritual donde el amor y el goce físico no estén desvinculados. Los hombres todavía están lejos de comprender esta propuesta.
¿Por qué?
Porque la mayoría se encuentra desubicado en cuanto al rol que debería cumplir. Hay una brecha muy grande en la generación anterior y ésta. El hombre antes estaba asociado a la autoridad, la rigidez, a ser proveedor pero había carencias muy importantes alrededor de eso. Nuestra generación está pagando los platos de la generación precedente. Pero va a haber un reencuentro entre el varón y la mujer para experimentar un amor más consciente, más real, menos apasionado.
¿Menos sexual?
No, tal vez más apasionado en lo sexual porque cada día hay mayor conocimiento del cuerpo. La cama va a ser el altar del siglo XXI. El hombre y la mujer gozando de sus cuerpos. Pero hoy el sexo tampoco es pleno, basta ver la abundancia de pornografía.
¿Y por qué no lo es?
No hay una sexualidad madura ni plena porque no tenemos seres humanos sanos y plenos. El cuerpo puede sentir mucho más de lo que nos permitimos. La lógica sería esta: el sexo es el sentimiento expresado en su máximo poder y belleza. Es lo más espiritual que tiene el hombre, es el encuentro más íntimo. Pero los varones entendieron siempre a la espiritualidad como algo alejado del sexo. Y hoy lo seguimos viendo como algo coyuntural, no le dedicamos tiempo. El crecimiento interno de los seres humanos va a dejar paso a una sexualidad más expansiva, donde haya un encuentro íntimo que exprese la máxima espiritualidad. Todavía vemos al sexo como algo muy corpóreo, fálico, genital.
¿Y también lo vivimos bajo las leyes del éxito y el consumo?
Absolutamente. El sexo no es sólo excitación genital, sino un encuentro afectivo, amoroso. Estamos aprendiendo de otras culturas que han concebido el sexo como un encuentro espiritual.
¿Como lo que enseña el tantra, por ejemplo?
Sí, claro. Pero en la cultura occidental el cuerpo está desvalorizado. Nuestra cultura le ha dado mucho lugar a la mente, que es proclive a ilusionarse y reprimir afectos. El cuerpo, en cambio, con su sentir lleva a lugares más espirituales. Probablemente asistimos a la agonía de esta cultura que comenzó hace tres mil, cuatro mil años. Tal vez sea el nacimiento de una nueva civilización que integre Oriente y Occidente.
Y de cara al futuro, ¿cuál es el mayor desafío de la mujer hoy?
Conquistarse a sí misma. Y alguien puede conquistarse cuando cura sus heridas emocionales. De eso se trata. La mujer está en un proceso de curación. Hay madres más conscientes que educan a hijas aún más conscientes, que no van a depender tanto de un hombre, que saldrán a buscarse a sí mismas. El propio dominio les permite afirmar su deseo, tener una relación a la par con el hombre, y ubicar al mundo que las rodea según su propia medida. Eso me parece una experiencia maravillosa: la expansión de ella como mujer sana, espiritual, plena, consciente. Bella en todas las etapas de su existencia, sin que necesite un espejo o un hombre al lado que la refleje.
20:00 Anotado en Entrevistas , Filosofía , Opiniones , Posmodernidad | Permalink | Comentarios (2) | Trackbacks (0) | Enviar a Email
11/10/06
Nobeles patafísicos
La concesión de los IgNobel invita a pensar en los muchos desórdenes de nuestro mundo y, en particular, en algunos de los que afectan a la ciencia.
La ciencia es un tren con muchos vagones y no todos cargan con la misma mercancía. Estos días la Academia Sueca está otorgando los Nobel y también, como todos los años, la Universidad de Harvard anunciará hoy (6 de octubre) la concesión de los IgNobel, un honor discutible que recompensa investigaciones cuyo objetivo es increíble y que será retransmitido en directo a través de internet.
El asunto es intrigante, porque estamos hablando de científicos, dineros (a veces, públicos) y laboratorios de verdad. Pongamos algunos ejemplos de lo que decimos. El IgNobel de física de 2002 se fue para la Universidad de Munich, donde A. Leinke había encontrado la ley que regula la desintegración exponencial de la espuma en un vaso de cerveza. El asunto, sin embargo, no acaba con la carcajada pues los organizadores quieren convertir un simpático evento local en un acontecimiento planetario (ver una pequeña parte de la espectacular cobertura mundial).
Pongamos otros ejemplos no menos desconcertantes. El año 2001 el galardón de Medicina fue para P. Barss (McGill University) por su trabajo sobre los traumatismos craneales debidos a la caída de cocos en Nueva Guinea. En 1999, L. Fisher, de Bristol University, mereció el de Física por unos experimentos que confirmaban que la galletas deben mojarse en el té horizontalmente, y no de punta como hace la gente. Un año después, la British Standars Institution obtuvo el de literatura por un folleto de seis páginas que explicaba cómo hacer té. C. Niswander recibió el de Informática (2000) por un software capaz de detectar a los gatos que pisan el teclado y espantarlos con un ruido. En fin, añadamos el ofrecido al Dr. Yagyu (Hospital Universitario de Zurich) "por medir distintos patrones de ondas cerebrales en individuos que mastican chicles de diferentes sabores".
Pero mientras reímos algo nos retumba, pues McGill, Munich, Zurich tiene mucho prestigio: no son Mickey Mouse Universities. ¿Se trata entonces de un circo para idiotas geniales (IG)? Tal vez, sí. En todo caso hay que reconocerles varios méritos, aunque solo sea el interés en asuntos tan cotidianos. ¿No se puede argumentar, dicen los organizadores, que dedicar tanto tiempo a la investigación prueba que es una actividad divertida y enriquecedora? Así, entre risas y jolgorios, los premios intentan atraer nuevos públicos para la ciencia. O como dice Marc Abrahams, alma del proyecto, se trata de “investigaciones que primero hacen reir y después pensar”. Ver al propio Marc Abrahams cómo lo explica y presenta la divertida ópera Atom and Eve, interpretada por dos aunténticos Nobel, uno (él) concedido por Estocolmo y el otro (ella) por Harvard.
Los trabajos premiados tiene algo en común: convierten un hecho circunstancial o una anomalía experimental en un fenómeno insólito. Esto fue lo que también les pasó a Pons y Freshman en 1989 cuando proclamaron pletóricos el descubrimiento de la fusión fría del átomo, algo así como el Santo Grial de la tecnología nuclear. A los pocos días se les arrugó el ceño y dejaron de esperar noticias de Estocolmo, temiendo que llegaran de Harvard. Y es que la presión para publicar es tan grande que hace de los laboratorios en peceras mediáticas donde se exagera la importancia de algunos datos/descubrimientos científicos con tal de atraer la atención de las teles.
La lista de premiados desde 1991 muestra que se trata de verdaderas investigaciones publicadas en verdaderas revistas científicas, lo que significa que bajo el manto de la ciencia se pueden publicar las mayores tonterías: eso sí, tiene que ser con mucho método. Es difícil evitar la impresión de que todo son ocurrencias sacadas de un supermercado patafísico. (Ver el excelente texto de Adolfo Vásquez Rocca). Pero, en fin, lo sabemos, hay que desconfiar de las cosas demasiado obvias.Nadie quiere premiar a imbéciles. De hecho, el fundador del galardón, Marc Abrahams, insiste en que no se pretende humillar a nadie, sino "rendir homenaje al desorden en el que vivimos la mayor parte del tiempo", pues es verdad que la frontera entre lo genial y lo chusco puede cruzarse sin que salten las alarmas.
Estos últimos meses (quizás sean años) se habla mucho del fraude científico y de la necesidad de revisar los mecanismos de control de calidad en ciencia. La preocupación es creciente. Algo falla, aunque la culpa no es de los IgNobel que sólo buscan más leyes matemáticas. Representan el más heroico y patético esfuerzo para hacer verdaderos hechos intrascendentes. Matan moscas a cañonazos. Y son entrañables porque son simpáticos, además de enseñarnos alguno de los muchos desórdenes que también invaden la práctica científica.
Antonio Lafuente
http://weblogs.madrimasd.org/tecnocidanos/
04:30 Anotado en Actualidad , General , Opiniones | Permalink | Comentarios (0) | Trackbacks (0) | Enviar a Email
05/10/06
La decadencia del imperio usamericano
El dilema enfrentado por USA durante medio siglo es que las prioridades que debe imponer a su presupuesto y a sus planes imperiales nunca han guiado su conducta y acción reales. Siempre pensó, correctamente, que Europa y su control determinarían el futuro del poder mundial. Pero combatió en Corea, Vietnam, y ahora en Iraq – en general en el así llamado ‘Tercer Mundo’– donde lo había mucho menos en juego en cuanto al poder.
- Las prioridades usamericanas eran específicas, concentradas en naciones individuales, pero también fijaron a USA la tarea de guiar o controlar a todo el mundo, un campo inmenso que ha probado una y otra vez que se halla más allá de los recursos y del poder imperial usamericano. En la mayoría de los sitios en el Tercer Mundo en los que USA empleó su poder masiva y directamente, ha salido perdiendo, y su poderío militar no ha sido efectivo. Los factótum locales de USA demostraron su corrupción y venalidad en casi todas las naciones, El coste ha sido monumental, tanto en términos financieros como en la enajenación final del público usamericano.
- El Pentágono desarrolló su poder aéreo estratégico y las armas nucleares cuando la URSS era su objetivo primordial, y se equipó para librar una masiva guerra terrestre en Europa Oriental. Los fabricantes de armas prefirieron este enfoque costoso, y todavía son fuerzas muy poderosas en la conformación de la política exterior y presupuestaria de USA.
- Ahora ya no existe el enemigo soviético. El dilema de USA, y es una contradicción fundamental, es que su costoso poder militar es bastante inútil como instrumento de política exterior. Perdió la guerra en Vietnam, y aunque logró derrocar a regímenes populares en Brasil, Chile, y otros países en Latinoamérica, su poderío militar es inútil para encarar los efectos de problemas mayores en los terrenos social y político, y Latinoamérica, Medio Oriente, y el Este Asiático muestran más independencia que nunca del control usamericano.
- Asimismo, desde el punto de vista estratégico a USA le va mucho peor en Medio Oriente, rico en petróleo, porque ha cometido todos los errores posibles. Apoyó al fundamentalismo islámico contra el comunismo, y también contra el nacionalismo laico: Iraq contra Irán en los años ochenta, y no sólo pierde la guerra en Iraq desde el punto de vista militar sino que también está enajenando a la mayoría de sus antiguos amigos en la región. E Irán emerge como el poder decisivo en el área.
- El problema básico que afronta el mundo de hoy es la ambición usamericana, una ambición basada en la ilusión de que su gran poder militar le permite definir las tendencias políticas y sociales en todos los sitios en los que le da la gana. Cuando existía la URSS era algo más difícil porque el poder militar soviético neutralizaba el poderío militar usamericano y existía un equilibrio parcial – el equilibrio del terror disuasivo – en Europa. Además, la URSS siempre aconsejó a sus amigos y a las naciones que se hallaban en su órbita que procedieran cuidadosamente para no provocar a USA, una inhibición que ya no existe.
- Por otra parte, tal como desapareció el Pacto de Varsovia, la OTAN va en camino hacia la desarticulación y a seguir el destino de la OTASE, el CENTO, etc. La guerra de 1999 contra Serbia aumentó la probabilidad de su desaparición, pero la alianza dirigida por USA tuvo un profundo desacuerdo sobre la guerra de Iraq y ahora es probable que termine por desintegrarse, aunque no sea desde el punto de vista formal. La administración Bush produjo una crisis con su alianza y creó profunda inestabilidad en Iraq, que siempre fue un Estado artificial desde que los británicos lo crearon después de que la Primera Guerra Mundial marcara el fin del Imperio Otomano.
- Ya hay ocho naciones que poseen armas nucleares, pero la ONU dice que unas 30 tienen la pericia y los recursos necesarios para convertirse en potencias nucleares. El mundo se escapa a USA, pero también escapa a las formas de control establecidas cuando existía la URSS y los estados eran demasiado pobres para producir armas nucleares. Hoy en día el mundo es más peligroso que nunca, en gran parte porque USA se niega a reconocer los límites de su poder y conserva las ambiciones que tuvo hace 50 años. Pero la propagación de todo tipo de armas también tiene su propio impulso, al que contribuye inconmensurablemente la exportación de armas de USA.
- Iraq no estaba en el primer lugar de la agenda de la administración Bush cuando llegó al poder en 2001. Bush se comprometió, sin embargo, a una política exterior “hacia delante”, para utilizar palabras de Rumsfeld, y a un mayor activismo militar. Si no hubiera ocurrido el 11 de septiembre, es más probable que la administración Bush habría enfrentado a China, que tiene armas nucleares. Esta administración considera que China es un competidor comparable en la vasta región del Este Asiático. Puede mantener esta opinión, aunque Iraq ha sido un desastre total para la administración – militar y geopolíticamente – y enajenó en gran medida al público usamericano (más rápido que en el caso de Vietnam).
- Las fuerzas armadas de USA se desmoronan: sus armas han sido ineficaces, políticamente Iraq podría desintegrarse en feudos (tal como ocurrió en Afganistán), y tal vez una guerra civil – nadie lo sabe. Desde el punto de vista iraquí la guerra fue un desastre, pero también repitió los fracasos que los usamericanos enfrentaron en Corea, Vietnam, y otros sitios.
- El que la resistencia iraquí esté dividida no salvará a USA de la derrota. Pocos creen que Iraq se salve sin sufrir un gran trauma. En realidad, numerosos funcionarios usamericanos lo predijeron antes de que comenzara la guerra y fueron ignorados – tal los ignoraron cuando predijeron el desastre en Vietnam en los años sesenta.
- Vivimos en un mundo trágico y la guerra es considerada más virtuosa que la paz – y ya que los fabricantes de armas se benefician con las guerras y no con la paz, la sabiduría convencional es reforzada por sus lobbies y por la prédica del culto del armamento.
- USA puede explorar la manera de terminar con sus aprietos en Iraq, pero sólo Irán puede ayudarle. Irónicamente, Irán salió ganando desde el punto de vista geopolítico con la derrota de Sadam Husein y no existen incentivos que lo conduzcan a salvar a la administración Bush de la derrota que ahora afronta – tanto en Iraq como en las futuras elecciones en USA.
- El mundo escapa del control usamericano, y la prudencia soviética ya no inhibe a numerosos movimientos y naciones. La oposición mundial se descentraliza cada vez más y USA es menos capaz que nunca de controlarla – aunque podría ir a la bancarrota financiera y romper sus alianzas en el intento de mantener su hegemonía.
- Esto justifica un cierto optimismo, basado en una evaluación realista del equilibrio del poder en el mundo. Creo que debemos evitar la trampa del pesimismo-optimismo, sino ser realistas. Aunque los usamericanos son muy destructivos, también están perdiendo guerras y se destruyen económica y políticamente. Pero el mundo ha librado guerras durante un siglo, y aunque USA fue con mucho la potencia líder en la conducción de guerras desde 1946, no posee el monopolio de la demencia.
- Es crucial que se recuerde que USA no es otra cosa que un reflejo del militarismo y de la irracionalidad que han cegado a numerosos líderes de la humanidad durante más de un siglo.
- La tarea no es sólo impedir que USA inflija más daño a este mundo desafortunado – Iraq en la actualidad – sino arrancar de raíz las ilusiones históricas, globales, que condujeron a su agresión.
- –––––––
- Gabriel Kolko es el historiador más destacado sobre la guerra moderna. Es autor del clásico “Century of War: Politics, Conflicts and Society Since 1914 and Another Century of War?”. También ha escrito la mejor historia de la guerra de Vietnam: “Anatomy of a War: Vietnam, the US and the Modern Historical Experience”. Su último libro: “The Age of War”, será publicado en marzo de 2006.
- Gabriel Kolko - CounterPunch
Traducido para Rebelión por Germán Leyens
06:45 Anotado en Actualidad , General , Opiniones | Permalink | Comentarios (0) | Trackbacks (0) | Enviar a Email
19/06/06
Qué piensan los que piensan
¿Qué significa ser "políticamente correcto"?
Una encuesta a intelectuales y periodistas entre los que hay opiniones diversas y desacuerdos pero una profunda coincidencia en la mayoría: salvo una excepción, ninguno se considera a sí mismo "políticamente correcto". Hmm…
Preguntas:
1. ¿Qué considera que es ser "políticamente correcto" hoy?
2. ¿Usted se considera políticamente correcto? ¿Por qué?
Martín Menéndez, lingüista y docente (UBA)
1. Políticamente correcto es un modo, creo, institucionalizado de caer en prejuicios que, en lugar de desterrarse, se ubican en un lugar –por momentos casi central– dentro del sistema social. El origen, sin duda auspicioso, se ve deformado –y hasta caricaturizado– por lo que uno puede o no puede decir o hacer de acuerdo con las circunstancias. Todo puede llegar a ser "políticamente incorrecto"; y no es raro que su origen esté en los Estados Unidos que ha hecho de la discriminación un elemento constitutivo de su idiosincrasia.
Creo que el "prejuicio positivo" (a eso, de una u otra manera apunta lo políticamente correcto) es tan nocivo como el prejuicio, a secas (ahora habría que llamarlo negativo aunque ambos comparten el hecho de ser "prejuicio"). Que todos seamos, en algún punto prejuiciosos, no nos hace inmediatamente "nefastos discriminadores". Hay grados. Pensar en opuestos es un modo, creo, de admitir la gradualidad como marca de diferencia. Lo importante, me parece, sería un mejoramiento en el acceso al conocimiento (la educación es la clave) y un respeto genuino de lo que es diferente. Un ejemplo, que me compete por mi actividad: cuando la normativa gramatical sea entendida como una variación necesaria, pero variación convencional, al fin algo comenzará a cambiar en la enseñanza de la lengua materna. La corrección política, me parece, un juego retórico que lo único que hace, finalmente, es focalizar la diferencia, no respetarla. Y algunas veces, acentuarla.
2. Trato de no serlo, en el sentido que anteriormente mencioné, ya que no me gustan las culturas de ghetto. Prefiero la amplitud, la divergencia y la posibilidad de que algo no me guste por el hecho de que, simplemente, no me gusta. Que no me interese, por ejemplo, una película iraní no me hace anti-iraní, anti-musulmán y pro-norteamericano. Simplemente, entre las múltiples películas, ésa no me gustó. Descreo de las correcciones impuestas porque siempre son, en definitiva, dogmas que hay que seguir. Y prefiero ser, dentro de mis límites, incorrectamente antidogmático.
Patricia Kolesnicov, periodista cultural del diario Clarín
1. Lo políticamente correcto es una hipocresía formal, un mundo "feliz" con la consistencia de un decorado, en el que los miserables que revuelven basura son "recuperadores" y los discapacitados, "personas con capacidades diferentes". Una hipocresía que permite predicar a la vez la admiración por los recuperadores y la obligación ciudadana de levantar la caca del perro y tirarla en los tachos (donde meterán la mano los "recuperadores") y apelar la resolución que obliga al gobierno porteño a subsidiar a los niños que están viviendo su infancia detrás de carritos llenos de basura.
Lo políticamente correcto se acaba con la cercanía, claro. Para bien o para mal, cuando está a distancia humana, el gay volverá a ser puto y el trabajador de la construcción, un negro albañil.