« PETER SLOTERDIJK. El Posthumanismo: sus fuentes teológicas y sus medios técnicos | Página de inicio | El regreso de Freud »

02/07/06

“No alcanza con suicidarse para ser Pizarnik o Kane”

medium_c_drut.JPG
Cristian Drut

 

Un saludo muy especial para Joel y mi agradecimiento por el envío del texto.

 

El director de la obra que se ve en El Lavapiés reconoce que la trágica muerte de Sarah Kane contribuyó a la proliferación de puestas, pero que en su caso quiso demostrar “lo buena dramaturga que era”.

Autora de cinco textos que ya son objeto de culto del teatro europeo, la dramaturga inglesa Sarah Kane había querido ocultar su identidad cuando decidió editar su obra Crave, usualmente traducida al español como Ansia. Junto al seudónimo con el que firmaría la pieza (Marie Kelvedon), había inventado una autobiografía irónica que descubre un curioso aspecto de la dramaturga muerta por propia decisión a los 28 años: “Su debut en el Festival Alternativo de Edimburgo en 1996 fue un happening espontáneo detrás de la ventanilla del servidor de platos de un restaurante para una audiencia de sólo una persona”, escribió entonces acerca de su alter ego. “Después de dejar la prisión trabajó como taxista, como preparadora de escenarios para el grupo Manic Street Preachers y como presentadora de programas para la BBC. Ahora vive en Cambridgeshire con su gato Grotowski.”

El título se refiere a la palabra en inglés `Crave` que puede significar: necesitar con urgencia, requerir, suplicar, implorar, pedir encarecidamente, anhelar, ansiar o desear vehementemente. 



 
Quiero dormir a tu lado y hacerte las compras y cargarte las bolsas y decirte cuánto amo estar con vos pero siguen haciéndome hacer estpideces.

M: No soy yo, sos vos.

B: Coger sin sentido.

M: Horario de turnos.

A:  Y quiero jugar a las escondidas y regalarte mi ropa y decirte cuánto me gustan tus zapatos y sentarme en la escalera mientras te das un baño y darte un masaje de cuello y besar tus pies y tomar tu mano e irme con vos a cenar y que no me importe en absoluto que comas de mi plato y quedarme con vos en el Rudy`s y hablar del día y escribir tus cartas y llevar tus cajas y reirme de tus paranoias y regalarte cintas de música que nunca escucharás y ver películas magníficas y ver películas malas y quejarme del programa de radio y hacerte fotos mientras dormís y levantarme para prepararte café con tostadas y pancitos e irme con vos a Florent para tomar café a media noche y hacerte robar cigarillos para mí y que nunca puedas encontrar un fósforo y contarte lo que vi en la tele la noche anterior y acompañarte al oftalmólogo y no reírme de tus bromas y desearte por la mañana pero dejarte dormir un poco más y mientras besarte en la espalda y acariciar tu piel y decirte cuánto amo tu pelo tus ojos tus labios tu cuello tu pecho tu culo tu y  sentarme fumando en la escalera y esperar hasta que tu vecina vuelva a casa y sentarme fumando en la escalera y esperar hasta que vos vuelvas a casa y preocuparme cuando te retrases y alucinar cuando llegues antes y darte girasoles e ir a tu fiesta y bailar hasta ponerme negro y lamentarlo mucho cuando me equivoque y sentirme muy feliz cuando me perdones y mirar tus fotos y desear por siempre haberte conocido y oír tu voz en mi oído y sentir tu piel contra mi piel y asustarme mucho cuando te enfades y un ojo se te ponga rojo y otro azul y tu pelo a la izquierda y tu cara oriental y decirte que sos divina y abrazarte cuando estés ansiosa y abrazarte más cuando sufras y desearte cuando te huela y ofenderte cuando te toque y gemir cuando esté a tu lado y gemir cuando no esté a tu lado y babear sobre tu pecho y arroparte toda la noche y sentir frío cuando me quites la manta y sentir calor cuando no lo hagas y derretirme cuando sonrías y disolverme cuando te rías y no poder comprender por qué crees que te estoy rechazando cuando no te estoy rechazando y preguntarme cómo podrás pensar que yo sería capaz de rechazarte a vos y preguntarme quién sos pero aceptarte igual y contarte acerca del ángel del árbol del niño del bosque encantado que voló por encima del océano porque te quería mucho y escribirte poemas y preguntarme por qué no me creés y tener un sentimiento tan profundo que no pudiera encontrar palabras y querer comprarte un gatito y sentir celos de él cuando recibiera más atención que yo y mantenerte en la cama cuando te tengas que ir y llorar como un bebé cuando finalmente te vayas y tirar las colillas y comprarte regalos que no quieras y llevármelos otra vez y pedirte que te cases conmigo y que vos me digas que no otra vez  pero continuar pidiéndotelo porque a pesar de que vos creas que no lo hago en serio siempre ha sido así desde la primera vez y vagar por toda la ciudad pensando que está vacía sin vos y querer todo lo que querés vos y pensar que me estoy perdiendo a mí mismo y saber que estoy a salvo con vos y contarte lo peor sobre mí e intentar darte lo mejor de mí porque vos no merecés menos y contestar tus preguntas cuando prefiera no hacerlo y decirte la verdad cuando realmente no quiera e intentar ser honesto por saber que vos lo preferís así y pensar que todo se acabó pero aferrarme allí durante diez minutos más hasta que me eches fuera de tu vida y olvidar quién soy e intentar acercarme a vos por ser hermoso aprender a conocerte y merecer la pena y hablarte en alemán muy malo y en peor hebreo y hacer el amor con vos a las tres de la madrugada y de alguna de alguna de alguna manera comunicarte algo del abrumador y arrasador incondicional omnipresente que enriquece mi corazón y  expande los límites de mi mente e interminable amor que nunca muere que siento por vos.
 
 

Texto de estructura abierta, distribuido en cuatro voces, Crave encierra violentas contradicciones vitales y, en verdad, prefigura la escritura de 4.48 Psicosis, su obra póstuma, en estos momentos interpretada por Leonor Manso en ElKafka, con dirección de Luciano Cáceres. Ambas fueron escritas en 1999, poco antes de concretar su suicidio, acto final que aparece con recurrencia en su escritura. Recientemente editadas por Ediciones Artes del Sur, Crave y 4.48 Psicosis fueron traducidas por Jaime Arrambide. En el caso de la primera de las obras, el traductor también ofició de dramaturgista para el montaje que el director Cristian Drut y los actores Carolina Adamovsky, Javier Acuña, Gaby Ferrero y Javier Lorenzo estrenaron en El Lavapiés (San José 546). Sentados frente al público y en ajustado friso verbal, los intérpretes le dan cuerpo a un texto afín al fluir de la conciencia, sobre una iluminación digital en permanente cambio, obra de Fabricio Costa, Andrés Colubri y Esteban Ulrich.

–La traducción fue realizada simultáneamente a la puesta. ¿En qué medida incidió una sobre otra?

–En primer lugar, Crave es una obra musical. El inglés está lleno de monosílabos que en el español se pierden, y había que asumir esa pérdida. Con Jaime Arrambide ya había trabajado en el Festival Tintas Frescas y sabía que, por ser poeta, podría realizar el trabajo conjunto de traductor y dramaturgista. Crave es un largo poema a cuatro voces, pasible de ser interpretado de diversas maneras. Hay claves en el texto, cosas incomprensibles. Creo que en este caso fue fundamental el trabajo de mesa en el que nos poníamos a pensar cuestiones de sentido. Finalmente, la edición se publicó antes que nosotros estrenáramos, de modo que la nuestra no es exactamente la misma traducción que editó Artes al Sur. Jaime dice que es una traducción “rioplatense”. Pero, al mismo tiempo, quisimos dar cuenta de que la obra es inglesa.

–Hay en el texto una pulsión de vida clarísima y, a la vez, una reflexión sobre el suicidio. ¿Existió en un principio la tentación de privilegiar alguno de estos aspectos contrapuestos?

–Hay en la obra muchas citas, a Shakespeare, a textos bíblicos, incluso, en otras de las obras de Kane a letras de Radiohead y Joy Division. Nosotros pudimos descubrir algunas claves. En principio, nos apareció una pulsión de muerte y durante el proceso de ensayos trabajamos lecturas de suicidas. Al mismo tiempo queríamos despegarnos de esta cuestión de realizar una lectura de la vida de Sarah Kane en paralelo con la obra. También yo creo que es un texto que deambula entre una pulsión de vida y de muerte, como sucede en Hamlet, que se la pasa cuatro actos dudando. Nosotros decidimos meternos con nuestro “crave”. Esto sería algo así: cada uno sabe por qué decidió hacer esta obra y de qué está hablando con ella.Nosotros hacemos una obra de Sarah Kane pero no somos Sarah Kane, y desde ahí decidimos meternos con nuestras propias cuestiones asumiendo que no sabemos nada acerca del suicidio y de esos niveles de dolor.

 

 

medium_t_6449ch.jpg

 

–Esta puesta recuerda a aquella de 1998 sobre el texto de Marcelo Bertuccio, Señora, esposa, niña y joven desde lejos. ¿Qué rasgos marcaría en una y otra?

–La relación que se puede hacer de similitud entre ambas obras tiene que ver con actores en sillas, pero que poco tienen que ver los materiales. Yo era muy joven en ese momento y estaba haciendo uno de mis primeros trabajos, por eso le tengo mucho cariño a Señora, esposa... Pero hace sólo dos o tres años que siento que soy director de teatro.

En el caso de Crave, lo intentamos todo. Lo que nos pasaba es que todo tendía a explicar o a resolver las situaciones que se arman y desarman en la obra.

–El teatro de Sarah Kane es muy potente y atractivo pero, ¿no cree que hay un entusiasmo necrofílico en torno de su obra? ¿Cuál es, desde tu perspectiva, la razón de este interés generalizado?

–Si bien Sarah Kane era conocida en Inglaterra al momento de su suicidio y defendida por autores como Edward Bond, su muerte produjo un boom en cuanto a los estrenos en el mundo. En mi caso me golpeó a nivel generacional. Kane nació en 1971 y yo en 1973 y no pude, lo reconozco, dejar de impactarme con el suicidio de una autora teatral que sólo tenía cinco obras publicadas. Pero intentamos no pararnos en ese lugar. Entiendo que a nivel mediático es un “golpe de prensa” esto de estrenar a una autora suicida, pero nosotros queremos hablar de lo buena dramaturga que era. Tengo la impresión que se ha hablado mucho más de su suicidio que de su literatura. No alcanza con suicidarse para ser Pizarnik o Kane. En realidad lo que lamento es que no siga viva para poder pedirle sus nuevos textos vía mail.

Por Cecilia Hopkins - PÁGINA 12

 

Cristian Drut 

Director teatral. Docente de talleres de entrenamiento actoral en forma particular. También dicta cursos de Nivel 2 en el Centro Cultural Ricardo Rojas de la Universidad de Buenos Aires.

Docente en la Universidad de Palermo en la Licenciatura en dirección teatral.

 

Invitado en el 2005 a la II Muestra de la joven dramaturgia en Querétaro. México.

Dictó seminarios en Bahía Blanca y Comodoro Rivadavia sobre “El Trabajo del actor con el texto contemporáneo.”

 

Fue invitado durante el año 2000 al Wiener Festwochen 2000 Festival de Viena Austria; al Hebbel Theater de Berlín y a la Schaubuhne Lindenfelds de Leipzig, Alemania con un montaje propio.

Becario del Fondo Nacional de las Artes en el año 2000 para la realización de un montaje teatral y de la Fundación Antorchas año 2002 para estudios en dirección teatral.

 

Becario de la Fundaciòn Carolina para realizar el III Curso de perfeccionamiento en direcciòn y dramaturgia en Casa de America. Madrid. España. 2003

Durante 1996 realizó un stage en la puesta en escena de ARLOC, espectáculo de Jorge Lavelli, Theatre National de la Colline Paris, Francia.

 

Debutó como director en 1992 con El Unico Mortal espectáculo sobre textos de Arlt y Cortázar. En 2003 dirigió Top Dogs de Urs Widmer en el Teatro General San Martín, y La historia de llorar de Ignacio Apolo con elenco de Bahía Blanca. En 2000/01. Badulaque sobre textos de Horacio Quiroga en la sala Contemporánea del Centro Recoleta. En 1999 dirigió Femenino de Javier Daulte en el Auditorio Cendas. 1998. La historia de llorar por él de Ignacio Apolo en el Festival del Rojas 1. 1998. Señora, esposa, niña y joven desde lejos de Marcelo Bertuccio , Callejón de los deseos, Centro Recoleta. 1998. Instalación Teatral, Tafí Viejo, trabajo de experimentación escénica sobre el Museo Nacional Ferroviario para el Proyecto Museos III. Centro Cultural Ricardo Rojas. Coordinación: Vivi Tellas. 1997. Eugenia Obra breve de Marcelo Bertuccio dentro del ciclo Género Chico. Teatro del Pueblo.



Información vinculada a Alternativa Teatral

Obras en las que participó:

> Crave (Director)
> Soy Sonia Naumann (Director)
> La Quinta Trompeta (Supervisor)
> Te besé (Director)
> Sacá dignidad! (Dramaturgia, Director)
> Noches en El Lavapiés (Coordinador general)
> Cenizas en las manos (Director)
> La jaqueca (Dramaturgia, Director)
> La historia de llorar por el (Director)
> Top Dogs (Director)
> Señora, esposa, niña y joven desde lejos (Director)
> Badulaque * (Director)

Notas relacionadas:

> Reportaje realizado el 06/12/2000

> Pecado de juventud - Con un cuento de Horacio Quiroga, Cristian Drut vuelve a las fuentes

> Fragmentos (Blog)  

04:45 Anotado en Teatro | Permalink | Comentarios (2) | Email esto | Tags: teatro, crave, sarah kane

Menear en Menear el artículo
Anotar en : YahooMyWeb digg Technorati Barrapunto Ma.gnolia

Comentarios

un placer.siempre un placer.
Veo que hizo la tarea.

Anotado por: Jolito | 03/07/06

si, esta bastante bien.

Anotado por: will | 22/07/06

Los comentarios son cerrados

 
Free counter and web stats